Los coches descapotables generan tanto afecto como repulsión. De hecho, se venden más de lo que se piensa y es que hay muchos seguidores de este modelo de coche que te puede aportar distintas sensaciones y experiencias a la hora de conducir.

Tanto si te encuentras en el grupo de seguidores como de detractores, este artículo puede servirte para aclarar las ideas en el caso de que quieras comprar en algún momento de tu vida un descapotable.

Ventajas

Sensación de libertad

Esta es la más obvia de todas. Sentir el viento despeinando tu melena o enfriándote el cogote se percibe de forma atractiva por todos nuestros sentidos. Estás abierto al mundo, como desafiándolo, parece que no hay límites para ti ni tu vehículo. Esta sensación es una de las más atractivas y que más atrae a los compradores de descapotables. Tacto, vista, oído y olfato agradecerán la compra.

Se pueden usar incluso en invierno

Si lo que te tira para atrás a la hora de comprarte un descapotable son las inclemencias del tiempo, como la lluvia o, más aún, el frío en invierno, no hay de qué preocuparse. Los últimos cabrio han mejorado mucho en aislamiento acústico y térmico a través de la capota. Además, el diseño interior están más logrados como es el caso de la tecnología Air Scarf, invento de Mercedes, que consiste en salidas de aire tanto frío como caliente, por el reposacabezas de los asientos.

Se lleva todas las miradas

Tal vez no sea una ventaja muy humilde, pero el descapotable llama la mirada del resto de viandantes en la carretera. Ser el centro de atención no está mal de vez en cuando y aumenta el autoestima de uno si los motivos son tan bueno como el estar conduciendo uno de estos.

El precio no es tan elevado como se suele pensar

Depende, siempre depende de las características técnicas y prestaciones específicas que se estén buscando. Se pueden encontrar descapotables nuevos alrededor de los 20.000 €. Además, por supuesto, se pueden encontrar también en el mercado de segunda mano a partir de los 10.000 €.

Si aún el precio se queda grande para el bolsillo, existen opciones alternativas al descapotable con techo abierto como el Peugeot 207 CC o el Nissan Micra CC, ahora disponibles en el mercado de segunda mano.

Inconvenientes

Limitación en el número y tamaño de las plazas

Una de las desventajas más destacables del descapotable es el número de plazas que se limita a dos plazas, como mucho cuatro. Además, suele ocurrir que, pese a contar con asiento trasero, la parte de atrás no es lo suficientemente amplia para estirar las piernas por lo que no es cómodo para realizar trayectos largos. No es el coche ideal para largos trayectos en familia.

Escaso espacio en el maletero

La posibilidad de capota y el tener más espacio en el maletero son opciones contrarias debido a que la primera precisa de bastante espacio y será en detrimento del espacio en el maletero. El número de asientos también influyen en esta característica del cabrio, con dos asientos y un pequeño hueco entre los dos asientos para llevar cosas.

Estragos causados por el paso de tiempo

El paso del tiempo repercute en todo tipo de vehículo, sobre todo si tienen que estar sufriendo constantemente las inclemencias del tiempo. En el descapotable pueden ser incluso peores debido a la mala sujección del sellado de la capota, las filtraciones de la tela, suciedad en los asientos, etc.

Afortunadamente, las prestaciones están mejorando y las sujeciones son más herméticas e impermeables, también depende de si la capota es de tela o no. Como todo coche, el vehículo cabrio precisa de limpieza, desde la tapicería hasta la capota. Toca valorar si estamos dispuestos a realizar un cuidado exhaustivo de nuestro vehículo durante años.

Seguridad contra ladrones

La capota de tela es la peor aliada contra los hurtos. Al ser de un tejido más bien frágil, es tarea fácil para los delincuentes del hampa rasgarla y lograr su botín. Falta decir, que hay que tener mucho cuidado con dejar el descapotable en la calle abierto cual ofrenda a cualquier ladronzuelo.

La contaminación de las ciudades y las alergias

El tener el capote abierto tiene sus dificultades para los alérgicos además de que expone a los ocupantes al medio exterior, desde contaminación de la ciudad, la lluvia o el malparado residuo de algún ave urbana. A lo que sí se presta el cabrio es más a un paseo por la playa o caminos llenos de vegetación y dejar que el filtro funcione para los alérgicos y no las partículas del tubo de escape.

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