Ni por exceso ni por defecto. Pensar que por no usar ciertos componentes del coche estamos alargando su vida útil es erróneo. Hay elementos que deben ser revisados y activados cada cierto tiempo para que no se estropeen y, en el peor de los casos, se averíen. Te contamos qué componentes son los más propensos a estropearse por no usarlos:

  • Motor: El que más nos preocupa porque sin él, el coche no sirve de nada. Debemos encenderlo una vez al mes como mínimo, sobre todo si duerme en la calle y mantenerlo arrancado un rato. Si no lo hacemos los pistones pueden oxidarse, partirse o pegarse, el motor podría perder estanqueidad y producirse fugas y la pérdida de sus propiedades.
  • Limpiaparabrisas: Sabemos que hoy en día cada vez llueve menos, y esto puede provocar que este elemento caiga en el olvido. Sin embargo es importante forzar su utilización para evitar la obstrucción de la bomba de agua y la formación de óxido.
  • Frenos: La humedad del ambiente no es precisamente un aliado de los frenos, ya que contribuye a la oxidación de los discos u otras piezas. También es importante acordarnos de sustituir el líquido de frenos cada dos años.
  • Neumáticos: Si el vehículo se mantiene parado durante mucho tiempo las ruedas se pueden deformar debido al peso y las llantas pueden resultar dañadas. ¿La solución? Moverlo, poner tacos o aumentar la presión. Echa un vistazo a las seis malas costumbres que afectan a tus neumáticos.
  • Aire acondicionado: A la hora de la verdad un sistema de climatización en buenas condiciones es lo único que te salvará en verano del achicharramiento y la deshidratación cuando estás en ruta. Para evitar esta situación es aconsejable que el gas del circuito del sistema se mueva periódicamente para que rinda adecuadamente y se mantenga lubricado.

demasiado grande

  • Batería: si el coche va a estar parado durante mucho tiempo es aconsejable desconectarla, ya que es el elemento más susceptible a dañarse. La protegerá de una descarga profunda que puede ser irrecuperable. Si te la encuentras descargada, conviene que sepas cómo arrancar el coche con pinzas y, si llega el momento de cambiarla, consejos para elegir la mejor batería.
  • Circuito de refrigeración: En este caso, los motores refrigerados por agua son los que más notan el desuso, que, en caso de producirse puede provocar el secado de manguitos y la oxidación de la bomba de agua o el termostato.
  • Dirección: este elemento precisa la circulación de aceite constantemente, por lo que necesita estar lubricada para mantener en buen estado la cremallera y la bomba.
  • Caja de cambios y diferenciales: al igual que la dirección necesita lubricación para mantener la estanqueidad y evitar que se oxiden los piñones, sincronizadores u horquillas.
  • Elevalunas eléctricos: un dolor de cabeza si tienes la mala suerte de que tu coche decida que dejen de funcionar cada dos por tres. Para evitar que el óxido afecte al motor del elevalunas es conveniente subir y bajar las ventanillas habitualmente.
  • Faros: Tras mucho tiempo sin utilizarse los fusibles podrían fundirse y el motor eléctrico podría necesitar de una fuerza eléctrica en su encendido que fundiese también los faros. Si quieres saber cómo pulir los faros en seis pasos, te lo contamos.

La pintura es otro de los elementos que más expuestos están a la intemperie, por lo que sobra decir que de vez en cuando debemos darle un lavado para evitar que nuestro coche se convierta en el lienzo de oportunistas y artistas.

Fuentes: Autofácil, Qualitas Auto
Imagen interior: Flickr cc Daniel Dionne

1 COMENTARIO

Deja una respuesta