Sabemos que el verano es una estación complicada para los conductores, que cogemos el coche a temperaturas propias del averno. Al igual que surge mucha información advirtiendo del peligro de dejar a nuestras mascotas encerradas en el coche, también es necesario recordar que los bebés y los niños son más sensibles a los cambios de temperatura que los adultos.

Por ello, Eroski Consumer avisa de que “En un día de 36 ºC, la temperatura en el interior de un vehículo puede subir a 67 ºC en apenas 15 minutos y causar la muerte de un niño en menos de una hora” ¿Conoces los síntomas de un golpe de calor?

Puede resultar inverosímil recordar esto, pero cada año surgen nuevos casos de olvidos: no dejes a bebés o a niños encerrados en el coche, aunque sea “un momento”. Bien por un despiste o por una travesura, hay que tener muy en cuenta que cuando hace calor en el exterior, dentro del habitáculo este se multiplica, alcanzando temperaturas extremas. Procura que no se queden solos dentro del vehículo o que accedan a las llaves, para evitar así se que puedan quedar encerrados.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda prestar atención a la rutina, que puede hacernos olvidadizos, y dejar objetos personales en la parte trasera del coche de manera que cuando nos bajemos, estemos obligados a mirar hacia atrás. También es recomendable dejar a los niños en el asiento trasero detrás del pasajero, no del conductor. Ten en cuenta los consejos sobre seguridad infantil; pueden ahorrarte algún susto.

niño solo coche

Como hemos expuesto anteriormente, los bebés y los niños son más vulnerables al calor, según la AEP, debido a que:

  • La proporción superficie de piel/masa corporal es mayor en los niños, lo que les lleva a acumular más calor.
  • El porcentaje de agua en su cuerpo es mayor que en los adultos.
  • Tienen menos autonomía para beber. Los niños no son conscientes de que tienen sed y a veces se olvidan de beber, por ello tienen más probabilidades de deshidratarse.

Si un niño se quedara dentro de un coche a 36 ºC, su temperatura corporal podría aumentar hasta los 42 o 43 ºC y en un periodo entre 30 minutos y una hora, este golpe de calor, llamado hipertermia, podría causarle la muerte.

Síntomas de un golpe de calor

Para saber actuar e identificar una situación peligrosa, es necesario conocer los avisos que el cuerpo nos da:

  • Fiebre y piel muy caliente. La aparición de sudor no es una señal inequívoca; a veces no hay.
  • Respiración agitada y aumento de la frecuencia cardiaca.
  • Dolor de cabeza.
  • Irritabilidad.
  • Vómitos.
  • Sed muy intensa.
  • Decaimiento y disminución del nivel de consciencia.
  • Convulsiones en los casos más graves.

Ante estos síntomas se debe trasladar al niño a un sitio fresco. Si ha quedado atrapado, se debe actuar con mucha cautela de manera que, a la hora de romper el cristal, sea el que está mas alejado de él. Para bajar la temperatura corporal se recomienda aplicar compresas frías en su cabeza o sumergirlo en agua tibia. Asimismo se recomienda darle de beber agua o líquidos con sales, y utilizar un ventilador.

Tecnología para no olvidar

Hace tiempo te contábamos que un niño de 11 años inventaba un sistema llamado E-Z Baby Saver para que nadie olvidara a bebés y niños en el coche. La empresa italiana Remmy ha creado un dispositivo que se conecta al mechero del coche y a la sillita del bebé. El aparato avisa al conductor cuándo se mueve el niño de la silla y, lo más interesante, cuando se apaga el motor, que el niño está a bordo. Y lo hace mediante luces LED, que señalizan el correcto funcionamiento del mismo y mediante una señal sonora.

Otra app para el móvil, llamada Kars 4 Kids Safety App, cumple la misma función. Su mecanismo trabaja a través del Bluetooth para recordar que el pequeño está dentro del coche.

General Motors también ha pensado en este problema, muy creciente en Estados Unidos, y ha incluido en el modelo GMC Acadia 2017 un mensaje en el velocímetro que te indica que mires en el asiento trasero antes de abandonar el vehículo.

Acadia

A diferencia de lo que se pueda pensar, olvidarse de un niño en el coche no sólo les pasa a los “malos” progenitores; podría pasarle a cualquiera. Sólo hay que incluir los mecanismos de prevención necesarios en nuestro día a día para evitar que esto ocurra.

Fuentes: Eroski Consumer, CNN, Asociación Nacional de Seguridad Infantil.

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