Lo que todos soñamos hacer con un ladrón que intenta robarnos el coche, ¿o no? En Seattle, Estados Unidos, la tecnología y las fuerzas del orden se han unido para atrapar a un ladrón que se había llevado un BWM 550i y había decidido parar para echarse una siesta, con el motor en marcha.

Un amigo del dueño del coche se lo había dejado abierto por descuido, y para ponerlo aún más fácil, con las llaves puestas. El ladrón, que había estado merodeando al coche de lujo, encontró la oportunidad perfecta para hacerse con él, sin imaginarse que el viaje se le iba a atragantar. Al denunciar el robo, la policía contactó con la firma alemana para que pudieran localizarlo con el sistema de detección.

Cuando lo encontraron, el vehículo estaba en marcha y procedieron a bloquear las puertas remotamente, dejándole encerrado. Para mayor desgracia del ladrón, la policía le hizo llegar un mensaje por radio sacado de la película Watchmen que decía: “No estoy encerrado aquí contigo, sino que tú estás encerrado aquí conmigo”.

BMW M550i 2017 - 5

Según el informe de la policía, el avispado ladrón ni siquiera se dio cuenta de que le habían encerrado en el coche. Sólo cuando el ruido de los agentes rodeando el coche le despertó, trató de huir reiniciando la marcha, pero no lo consiguió. El sospechoso, de 38 años, llevaba encima en el momento de la detención metanfetamina.

Durante los últimos meses se han dado casos de robos de coches a través de inhibidores de frecuencia. Los ladrones se esconden en las proximidades y lo que hacen es accionar un inhibidor justo cuando tú aprietas el botón para cerrar el coche, anulando la orden. Y así nunca se cierra. Es el robo perfecto. Sin ruidos y sin dejar rastro. La marca BMW, en España, se encuentra en el número uno del ranking de coches más robados, con el 42%, siendo el X5 el que mayor atención de los ladrones atrae.

El protagonista de nuestra historia no tuvo que utilizar inventiva alguna, pero otros sí lo hacen, a través de, por ejemplo, la clonación de la llave. Esta duplicación no es física, ya que ni siquiera es preciso estar en posesión de la llave. ¿Cómo ocurre? Las llaves actuales funcionan con señales de radio que se transmiten por un emisor; el coche dispone de un receptor que permite que las puertas se abran y cierren al pulsar el mando. Los ladrones lo saben y usan un repetidor de señales de radio o un amplificador que intercepta la señal de la llave y en menos de 30 minutos descifra el código encriptado y lo copia.

Por desgracia, poco se puede hacer para evitar que nos ocurra. Sólo desear que el ladrón en cuestión pueda ser encerrado, y tenga las luces de nuestro protagonista.

Vía: cnet

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