El BMW M1 es uno de los coches más especiales de la historia de BMW. Porque no solamente fue el primer automóvil de la legendaria línea M de la marca, de la que han salido coches realmente maravillosos, sino que fue todo un rompedor de estereotipos. La parrilla de doble riñón y las insignias de la hélice indican claramente la procedencia del vehículo, pero su carrocería en forma de cuña nos remite directamente a Italia. Y cuando sabes que, a día de hoy el BMW M1 sigue siendo el único superdeportivo de motor central trasero de la compañía, quieres saber más. Esta es la historia de este peculiar modelo.

Corría el año 1976. BMW quería derrotar como fuese a sus rivales de Porsche en las carreras del Grupo 4. La primera medida fue olvidar los BMW E9, que no se mostraban totalmente competitivos. Había que construir un coche ganador, aunque eso supusiera un enfoque totalmente diferente a lo que siempre había hecho la empresa… incluso un motor central, concebido para la competición desde el principio y luego hacerle ciertos retoquess para satisfacer los requisitos de homologación (400 unidades construidas en dos años).

BMW M1 1981 03

BMW M1 1981 07
BMW M1 1981 08

Desde BMW Motorsports se encargaron de afinar el motor de seis cilindros en línea M88, pero la fabricación del chasis y tren de rodaje de este proyecto era demasiado para las líneas de producción de la empresa de entonces. Por ese motivo, el diseño y la construcción del chasis y el cuerpo fueron contratados a empresas italianas, para asegurarse un mejor rendimiento… y un inconfundible estilo aerodinámico.

No fue hasta la primavera de 1977 cuando la firma confirmó que estaba trabajando en un proyecto de superdeportivo. Las primeras imágenes se vieron en 1978. Era impactante, con un regusto a Lamborghini que, por otra parte, era bastante lógico si tenemos en cuenta a sus padres: El chasis había sido diseñado por el Gian Paolo Dallara, responsable de leyendas como el Miura y Countach, dos de los mejores Lamborghini de todos los tiempos. La carrocería, nacia en pleno apogeo del movimiento wedge design en el diseño de automóviles, había sido concebida por el influyente Giorgetto Giugiaro. Utilizó como base el BMW turbo de 1972 (obra de Paul Bracq) y recordaba a sus grandes diseños, como el Lotus Esprit y el DeLorean.

BMW M1 1981 interior 01

BMW M1 1981 interior 03
BMW M1 1981 interior 04

La construcción preliminar fue ejecutada en Italia, si bien el montaje final y la instalación de los motores ya fue realizada por Baur en Alemania. Pero nunca llegó a competir en las carreras dellos Grupos 4 y 5, ya que la FIA cambió las normas… Entonces BMW buscó un acuerdo con la Fórmula 1 para realizar una nueva competición de jóvenes en los que todos competían con el M1. Denominada Procar, se celebraba antes de cada Gran Premio en Europa.

Muchos lo consideran el coche más importante de la historia de BMW

Fue todo un golpe de efecto para que el BMW M1 ganase pedigrí… que se multiplicó cuando compitió en las 24 Horas de Le Mans de 1979… con la carrocería pintada por el artista pop Andy Warhol. Este coche, todavía en la colección de la empresa, terminó sexto en la general. Fue también el primero de la serie de colaboraciones con artistas para decorar carrocerías… y muchos ejecutivos de la Bayerische lo consideran el coche más valioso de la empresa.

El BMW M1 apenas medía 1,14 metros de altura… pero vaya si daba la talla. Su motor de 3.453 cc en posición central trasera de 277 CV de potencia, asociado a una transmisión manual de cinco velocidades, le permitía alcanzar una velocidad máxima de 260 km/h, al nivel de los Ferrari y Porsche más rápidos de la época. Apenas se fabricaron 450 unidades de 1978 a 1981 (con sólo 399 coches especificados para su uso en carretera)… toda una rareza que revolucionó el enfoque de BMW en el el automovilismo.

BMW M1 1981 02

BMW M1 1981 04
BMW M1 1981 05

Hasta aquí, todo más o menos concido. ¿Cuánto pagarías por uno? ¿Y si fuese casi a estrenar? Porque, casi 35 años después, hay una unidad, con número de chasis 4301426, que jamás ha pasado por manos privadas. Fue uno de los últimos fabricados y salió de la fábrica al y como ves en estas imágenes: carrocería en blanca ártico y tapicería de tela y negro a cuadros. Entregado a BMW Italia… allí permaneció sin vender.

Entra en escena entonces Don Rosen, un concesionario de BMW de Pennsylvania conocido por vender automóviles de coleccióna muchos famosos. Peter Rose, un conocido jugador de béisbol, le pidió un BMW M1. Pero todos los BMW M1 destinados a Estados Unidos habían sido ya asignados. Tampoco había en fábrica. Ni corto ni perezoso, Rosen se puso a llamar a todos los distribuidores europeos… y encontró este coche sin vender en Italia. Tarde. El deportista había encontrado uno tres semanas antes y no se lo había contado. Así que el coche se quedó en el concesionario… primero en la zona de exposición… y más tarde pasó al almacén, donde permaneció hasta 2015.

Un amigo de toda la vida pasó ¡25 años! pidiéndole a Rosen que se lo vendiese. Y por fin cedió. Tras poner al día el BMW M1, siempre con piezas originales… ahora, con apenas 682 km en el odómetro, sale a subasta esta misma semana Se espera que alzance un precio entre 800.000 y un millón de dólares. Un precio ¿justo? por un coche vanguardista que ha sido uno de los automóviles más importantes que BMW ha construido nunca.

Fuente: RM Sotheby’s
Galería de fotos (Patrick Ernzen, cortesía de RM Sotheby’s)

Ver galeria (29 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta