Carreteras peculiares existen en todos los países y nosotros os hemos traido en innumerables ocasiones ejemplos de ellas, como por ejemplo las veinte carreteras más espectaculares de todo el mundo o las más peligrosas.

Hoy traemos un post diferente, en el que te vamos a hablar de un tipo de carreteras poco habituales en España, carreteras sobre el agua, que quedan inundadas por el mar o sepultadas por el hielo durante gran parte del año… o incluso en el mismo día.

Francia: paso de Gois

Empecemos por el país vecino: Francia: En este país encontramos una de las carreteras más peculiares del mundo, un pequeño itsmo de tierra convertido en carretera que une la isla de  isla francesa de Noirmoutier, en la bahía de Bourgneuf, al norte de Francia con el resto del país. Este punto de transito es conocido como Paso de Gois y es uno de los puntos más turísticos del Norte de Francia. Debido a la marea alta, gran parte de la carretera queda inundada impidiendo el tráfico o entorpeciéndolo (como es obvio).

Carreteras: Paso de Gois

Para regular el tráfico y evitar contratiempos fatales, existe un sistema de señalización electrónica que informa sobre la situación de la carretera, así como de los periodos de tiempo en los que la circulación es propicia. La marea sube rápidamente, entre el metro y medio y los cuatro metros, por lo que se instalaron balizas a ambos lados de la carretera, no vaya a ser que algún conductor se vea sorprendido en mitad de la carretera. Si acabas de turismo por el Norte de Francia visita este Paso, pero recuerda no te pares en mitad de la calzada si ves que la marea empieza a subir, sería un auténtico suicidio.

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Canadá: de Tibbitt a Contwoyto

El agua puede ser el potencial enemigo de los conductores y las carreteras, pero ¿y si convertimos el frío en nuestro aliado y lo utilizamos como carretera? En el Norte de Cánada las vastas condiciones metereológicas impiden el desarrollo de una infraestructura de carreteras competente. Ante esta situación, los canadienses han convertido a su principal enemigo, el hielo en el recurso perfecto para circular.

carreteras de hielo

Estamos hablando de extensas carreteras de hielo que surgen por encima del agua. Este es el caso de la carretera de Tibbitt a Contwoyto, la única que cruza de los Territorios del Noroeste a Nunavut. Aproximadamente 500 kilómetros, de los 600 que la componen, están sobre el agua. Camiones de hasta 42 toneladas circulan por el agua congelada de los lagos de la zona. Como puedes imaginar, a pesar de las medidas de seguridad, los accidentes no son raros y el hielo puede tragarse en cuestión de segundos el camión entero. Este inhóspito territorio ha dado lugar a uno de los más conocidos realities del país: Camioneros sobre el hielo (Ice Road Truckers).

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Canadá: de Inuvik a Tuktoyaktuk

Más al norte si cabe, se encuentra la carretera que une la que une Inuvik con Tuktoyaktuk. Esta carretera circula sobre el delta del Río McKenzie y solo abre de diciembre a marzo, cuando el grosor del hielo lo permite. En 2013 comenzó la construcción de una carretera de grava que se espera que este abierta durante todo el año. Una vez finalizado el proyecto, se convertirá en la carretera más septentrional de América y una de las que más al norte se sitúan.

Estonia: archipiélago Moonsund

Pero tampoco tenemos porque irnos tan lejos, en Europa también encontramos carreteras de hielo. En el norte de Estonia se encuentra el Archipiélago Moonsund, un conjunto de islas ubicadas en el mar Báltico. La isla principal Hiiumma se comunica en invierno con el resto del continente gracias a una carretera de hielo.

carreteras de hielo

Para circular por esta carretera se deben de cumplir unos requisitos pues la estabilidad de hielo no es delicada. Solo se puede entrar en la carretera si hay luz solar, manteniendo una distancia de seguridad de unos 250 metros y en intervalos de tres minutos entre los diferentes vehículos. Además tampoco se puede circular a más de 15 km/h y no se debe circular con el cinturón de seguridad para no dificultar el rescate, en caso de accidente. Esta carretera es la carretera de hielo más larga de Europa con 26 kilómetros.

El ser humano se adapta a todo y prueba de ello son estas carreteras. El agua, este congelada o no, pasa de enemigo a aliado con la llegada del invierno. Eso si, toda precaución es poca cuando circulamos por este tipo de carreteras, cada uno de los kilómetros que realizamos se pueden convertir en un auténtica odisea.

Vía: Fronteras blog

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