Los pluviómetros son un instrumento que se emplea en las estaciones meteorológicas para la recogida y medición de la precipitación. Estos aparatos tienen la gran ventaja que son muy exactos, pero a su vez tienen la desventaja que no están tan bien distribuidos, por lo que las lluvias pueden variar mucho entre las diversas partes de una misma región.

¿Cómo saber entonces cuánto llueve en cualquier punto que se desee? Investigadores del proyecto RainCars de la Universidad de Hannover (Alemania) han dado con una solución bastante ingeniosa. Se trata de medir las precipitaciones de cualquier sitio con unos sensores de velocidad en el limpiaparabrisas y equipados con GPS, para conocer su posición. Todo esto siempre con los coches en movimiento.

raincars 2Esta idea se le ocurrió a los científicos al observar que, cuando llueve, los conductores regulan la velocidad de sus limpiaparabrisas según la intensidad con la que llueve: más rápido si cae mucha agua y más lento cuando apenas caen unas gotas.

Quisieron llevar a la práctica un experimento para demostrar su hipótesis, así que los investigadores colocaron coches con diferentes sistemas de limpiaparabrisas bajo un simulador de lluvia, que utiliza un sistema de riego por aspersión con boquillas ajustables (como podemos ver en las imágenes) para simular desde lluvias ligeras a fuertes. De este modo saben exactamente cómo la velocidad del limpiaparabrisas se relaciona con la intensidad de las precipitaciones.

raincars 3En los experimentos, un individuo en el coche ajustaba la velocidad del limpiaparabrisas manualmente en función de la visibilidad del parabrisas . “Los experimentos han demostrado que la visibilidad delantera es un buen indicador de la intensidad de las lluvias“. Sin embargo, el ajuste manual de los limpiaparabrisas puede ser confuso, por su subjetividad, por lo que podrían no ser demasiado fiables.

Debido a que el ajuste manual de los limpiaparabrisas puede variar según el conductor, los investigadores probaron unos sensores ópticos que se encuentran instalados en muchos coches modernos, y que permiten automatizar los limpiaparabrisas. Estos sensores utilizan un sistema de rayos infrarrojos que detecta cuando se acumulan las gotas de lluvia en la superficie del dispositivo. Así, cada lectura del sensor se corresponde con una cantidad específica de agua: por ejemplo, las lecturas más frecuentes se corresponden con precipitaciones más intensas.

Fuente: Universidad de Hannover

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