La tecnología se ha introducido de una manera espectacular en la vida de las personas, en un breve periodo de tiempo. Somos totalmente dependientes de los nuevos gadgets que salen cada año. Y siempre se quiere más y más. La automoción, como imaginarás, no es ajena a esta tendencia. Desde la introducción de centralitas eléctricas, el vehículo mecánico de antaño desaparece poco a poco. Eso incluye también a uno de los componentes mecánicos por escelencia. Hablamos de la dirección del volante.

El año pasado, Infiniti incorporaba ya la dirección eléctrica en el Infiniti Q50, que dice adiós a la unión física del volante con las ruedas, más allá de un cable que transmite la información.

Dirección de las ruedas eléctrica Infiniti 2Sin duda, es el primer paso hacia el adiós a las cremalleras de la dirección tradicionales. Una vez solventadas las reticencias (y posibles problemas técnicos iniciales), poco a poco las marcas de coches comenzarán a incluir este tipo de sistemas en sus nuevos modelos. Siguiendo la imagen superior, que publicó la revista Wired, vamos a analizar las partes de este sistema para que comprendas mejor cómo funciona:

Pieza 1. Dirección del volante

Como podemos comprobar en la zona de la imagen marcada por el número uno, encontramos un sustituto al mecanismo puro y simple que incorporaban los vehículos más antiguos. Antes tenían piezas de poliuretano, aunque poco a poco se paso a la electrónica, por lo que no es ninguna gran novedad.

Pieza 2. Sistema de adaptabilidad

El sistema de adaptabilidad como se puede apreciar en la imagen 2, es una centralita colocada lo más cerca posible de la rueda. De esta forma puede escanear de manera eficiente el terreno sobre el que circula el vehículo. Si circulamos sobre una carretera bacheada, los sensores reciben esa información y acto seguido, modifican la dureza del volante en torno a esa intensidad.

Pieza 3. Sistema a prueba de fallos

En la imagen tres, localizamos varias unidades de control. Su función es asegurar el correcto funcionamiento de la dirección. Se trata de un aspecto fundamental, ya que, si la dirección eléctrica falla, su rechazo en el mercado sería inmediato.

Pieza 4. Centrado automático

Otra característica que incorporan es el centrado automático. Este elemento electrónico (imagen cuatro), sirve para mantener centrado el vehículo en la carretera, conectado de manera directa con la dirección, para poder asegurar un trabajo perfecto.

Vía: Wired

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