Siempre hacemos hincapié en los problemas que tienen los conductores de vehículos eléctricos para encontrar lugares de recarga y que cada vez más ciudades, como Berlín o algunas del medio oeste norteamericano, están tomando medidas para aumentar los puntos de recargas. Sin embargo el principal problema real es adquirir el vehículo.

El precio de de un coche eléctrico sigue siendo mucho mayor que uno que tenga un motor por combustión. Por ejemplo, adquirir un compacto de estas características puede salir casi por el doble de precio que un compacto de gasolina o gasoil. Y parece que esto no va a cambiar mucho en la próxima década.

Berlin_eléctricosRod Lache, analista del Deutsche Banck cree que la rebaja del precio ocurrirá probablemente por dos factores: la bajada de los costes de las baterías y la subida en la fabricación y mantenimiento de coches de gasolina o gasoil. Pero, ¿cuándo pasará esto? Al menos, hasta 2025 no se notará un cambio determinante. Aunque, sin duda, este es el camino que habrá que seguir.

Un dato para ejemplificar este cambio un dato: el coste de un motor de combustión ronda los 2.000 euros en la actualidad. En diez años esto se habrá encarecido significativamente hasta alcanzar los 7.000 euros aproximadamente por cada vehículo. Esto será así porque los fabricantes deverán desarrollar nuevas tecnologías para mantener la potencia y el rendimiento de los coches y acatar las regulaciones cada vez más estrictas. Además, claro está, que los precios del petróleo y el combustible será mucho más caro dentro de diez años.

Mientras tanto, los costes de las baterías de los coches eléctricos podrían estar por debajo de los 100 Euros por KWh en los próximos años. Y esto es lo que cambiará drásticamente el mercado en favor de los vehículos eléctricos. Tesla podría fabricar un paquete de 47 baterías por menos de 5.000 Euros, por lo que la ventaja de los coches eléctricos aumentaría.

Fuente: Gas2

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