Una de las grandes incógnitas que a día de hoy hay alrededor de los coches eléctricos es el coste que supone la batería para los fabricantes. Ahora, gracias a un estudio realizado por Bjӧrn Nykvist y Måns Nilsson, del Instituto Ambiental de Estocolmo (Suecia), sabemos que sus precios podrían ser más baratos de lo previsto para los próximos cinco años.

El estudio de estos dos investigadores suecos se basa en 80 estimaciones de precios de baterías de ión-litio entre 2007 y 2014. Su primera conclusión fue que las baterías cuestan muchísimo menos de lo que los analistas energéticos han venido estimando. Es más, según Mykwist y Nilsson, las baterías de coches eléctricos de Tesla o Nissan, ya en el mercado, costaban en 2014 a las marcas alrededor de 373 euros por kilovatio/hora de energía.

Se trata de un dato significativo, ya que las proyecciones más optimistas de precios para el año 2020 incluso superan esa cifra. Sin embargo, una de las conclusiones de esta investigación prevé que para 2018 las baterías ya podrían costar unos 210 euros por kilovatio/hora. Por lo que, en solo tres años podrían abaratarse y situarse en una situación más competitiva con los coches de gasolina.

baterias de coche electrico grandesLa importancia de la batería a la hora de hablar de abaratamiento radica en que supone entre una cuarta parte y la mitad del coste del vehículo. De ahí que su rebaja sea tan importante, ya sea para que los fabricantes puedan ofrecer vehículos más baratos o para ofrecer mucho más alcance al precio actual. El alcance es el que sigue siendo el otro gran aspecto que los compradores tienen en cuenta, ya que repostar un coche eléctrico con un alcance de 480 kilómetros podría costar alrededor de nueve euros.

Por eso, si las baterías bajan hasta los 137 euros por kilovatio-hora podrían llevar, según los investigadores, a un cambio importante a favor de los vehículos eléctricos. Hasta ahora la tendencia es, según este estudio, de una rebaja media del 8% al año, que unido a un plan de producción ascendente en los grandes fabricantes de este tipo de vehículos, como los mencionados Nissan y Tesla, podrían generar un cambio sustancial del parque automovilístico y así revertir el nivel de contaminación insostenible antes de lo que esperábamos. Se trata de una rebaja escalonada que ya se observó en las baterías de hidruro metálico de níquel que utilizan híbridos como el Toyota Prius.

Fuente: MIT Technology Review

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