Esta semana Volkswagen anunciaba a bombo y platillo que había alcanzado la cifra de 200 millones de coches producidos. Una barbaridad, sin duda. Coincidiendo con este hito Bloomberg ha publicado un informe que detalla el estado actual de las marcas de lujo del Grupo, Bentley y Bugatti, y de cómo se ajustan dentro de la jerarquia de Volkswagen. En el sinfín de datos que aportan (puedes verlos en el link al final del artículo), lo mejor está cuando el mandamás de Bugatti y Bentley, Wolfgang Dürheimer, describr el perfil de su cliente.

Es algo habitual que hacen las marcas y que nosotros te contamos cuando analizamos las novedades del mercado. Se lanza un modelo y las marcas especulan cómo serán sus nuevos clientes, los compradores potenciales: nuevos en la marca, “familias activas”, solteros, jovenes urbanos… Luego las ventas se encargan de corroborar si los perfiles (y la publicidad) ha encajado bien con las previsiones. Y ahí salta la liebre… ¿cómo es el cliente medio de un coche tan especial como el Bugatti Veyron?

Buggati Veyron LegendesPues bien, según el mismísimo Wolfgang Dürheimer “el cliente medio de Bentley en promedio posee ocho coches. Y uno de Bugatti tiene 84 coches, tres aviones y un yate”.

Puede que ahora entiendas mejor un producto tan increíblemente hiperbólico como el Veyron. ¿Para qué tanta potencia? ¿Por qué pagar tantísimo dinero? ¿Para qué tantas ediciones especiales (como las seis que componen la serie Les legendes de Bugatti, cuyo último exponente fue el Bugatti Veyron Grand Sport Vitesse Ettore Bugatti)? Pues porque sí. Porque uno puede preocuparse en elegir su primer coche. Incluso su décimo o vigésimo coche… Pero cuando estás pensando en adquirir tu vehículo número 84, para guardarlo en la sexta planta de tu garaje neoyorkino, o en la casa de la sabana en Kenia… ¿Qué justificación aparte de “parece rápido y lujoso, lo quiero ya”, se necesita?

Poco importa que los coches se deprecien (en casos como este es pocible que hasta se revaloricen) para este tipo de cliente más que millonario. Simplemente intenta ordenar pensar en un garaje ideal… y ahora intenta ver cuántos coches te faltan para llegar a 84. Por eso el Veyron no piensa en ti, ni en nosotros… se ha creado para satisfacer a esos clientes… y aciertan, de ahí que esté a punto de agotarse… y ya piensen en un sustituto que estos potentados volverán a guardar en sus garajes.

Fuente: Bloomberg
Vía Jalopnik

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