Parece ser que para el 2017 los directores técnicos de los equipos de Fórmula 1 quieren rescatar el efecto suelo de los ochenta buscando que el monoplaza no dependa tanto del alerón delantero para favorecer los adelantamientos.

Por ese motivo echamos una mirada al pasado de la Fórmula 1 en la década de los 80 con este documental de la BBC que seguía  al equipo de Williams entre 1980-1981 fuera de temporada en su lucha por conseguir un coche sin efecto suelo. Además es un vídeo que explica muy bien conceptos difíciles de la F1 en términos muy sencillos, que incluye no sólo el efecto suelo, sino también el sistema de patrocinio e incluso la forma en que arranca un coche de carreras.

Los 80 significaron una época de cambio para la Fórmula 1. Cada equipo de carreras apenas había aprendido a usar la nueva tecnología aerodinámica conocida como ‘efecto suelo’ incorporada en sus coches que empezaba a usarse a finales de los 70.Tardaron como media década en aprender.

¿Qué es el efecto suelo?

El efecto suelo introdujo en la F1 a finales de los años 70 por parte de Lotus, mediante faldones y un diseño especial de la parte inferior de la carrocería, y por su efectividad no tardó en ser copiado por los demás equipos.

Sin embargo, esta técnica tenía el problema de que en cuanto no hubiese una presión lo suficientemente pequeña por debajo del vehículo, cosa que por ejemplo podía pasar si se pasaba a gran velocidad por encima de un bache y el vehículo daba un pequeño salto, éste podía volverse muy inestable e incluso podía salir despedido y despegar del suelo. Después de un período de tolerancia y tras varios accidentes muy aparatosos en la mayoría de competiciones, incluida la Fórmula 1, se prohibió o limitó la utilización del efecto suelo por motivos de seguridad.

efecto suelo

El secreto del efecto suelo era un ala de avión invertida, con el ángulo de ataque en la posición óptima para provocar la diferencia de presión entre la parte superior e inferior del coche, además de los faldones laterales a ras de suelo que impiden que el aire se cuele o se escape por los laterales.

El primer modelo de F1 que hizo sus primeros pinitos con el efecto suelo fue el Lotus78 (1977) pero el verdadero pionero que introdujo esta novedad en el automovilismo había sido Jim Hall en su Chaparral Chevrolet V8 en 1961.

Lotus_78_front-left2_National_Motor_Museum,_Beaulieu

En cuanto al motor, en los 80 casi todos los equipos usaban el motor aspirado Ford Cosworth, que era barato, fiable y ganador. Sin embargo ese motor, exitoso desde 1967, tenía los días contados; desde que Renault apareció en 1977 con un motor turbo, se fue haciendo cada vez más evidente que el futuro de la categoría estaba en los motores a turbina construidos por grandes fábricas. En 1981 también debutó el motor turbo de Ferrari, y en 1982 el BMW para Brabham.

A finales de la década de los ochenta la tecnología de los coches, especialmente de los motores, da un salto impresionante. La competencia feroz entre fábricas de clase mundial les obliga a generar un rendimiento increíble en el motor: en 1986, un Honda V6 llegó a generar 1.200 caballos de potencia. El peligro de accidentes, falta de competitividad y costes absurdos crea restricciones para los turbo en 1987 y 1988, y su prohibición total desde 1989 en adelante.

Vía: Jalopnik

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