Esta es la historia del Ferrari 275 GTS/4 NART Spider. Le pusimos cara porque es el coche que apareció en la película El secreto de Thomas Crown, de 1968, protagonizada por Steve McQueen, un gran amante del mundo del motor en la vida real, que acabó comprándose uno. El Ferrari 275 GTS/4 NART Spider es uno de esos coches que brilló con luz propia, un vehículo que con el tiempo se ha convertido en un icono quizá por su excepcional belleza.

Con la película le vino la fama al modelo de la marca italiana, Steve McQueen (que ni siquiera lo conduce) o Faye Dunaway (en el film, el coche es de su personaje) quedaron tan impresionados por este Ferrari que incluso Steve tras el rodaje se compró también “una de esas cosas rojas italianas”. Pero no por su aparición en la pantalla se hizo tan famoso.

El valor del Ferrari 275 GTS/4 NART Spider que ahora se subasta no está en que este fuera objeto de deseo del actor, porque de hecho su aparición en la película no es el objeto de la puja. ¿Dónde está el interés del coche entonces? Se trata del único Ferrari 275 GTS/4 NART Spider vendido en Europa y, en concreto, en España.

La subasta la organiza RM Sotheby’s con motivo del Gran Premio de Monaco de F1 el próximo 14 de mayo. Allí el último de los 275 NART Spider cambiará de manos. La casa de subastas calcula que se podría vender por entre 19 y 23 millones de dólares lo que equivale a una cantidad de entre 17 y 20 millones de euros.

Un pasado con una historia peculiar

Ferrari 275 GTS 4 NART Spider7 (1280x854)

En aquel momento el 330 GTS era un lujoso descapotable que iba haciéndose hueco en el mercado, a su vez el 275 GTB/ 4 era una versión agresiva que no se frenaba en ningún circuito. Con la mirada puesta en estos dos vehículos Luigi Chinetti, importador de la marca en América del norte en ese momento, sabía que sus clientes estadounidenses comprarían un 275 GTB/4 descapotable, un coche que ofrecería lo mejor de los dos mundos, y supo convencer a Enzo Ferrari para que le fabricara una pequeña serie de estos para él, los bautizó como NART Spider.

Ferrari se negó en un primer momento a la solicitud para la producción de NART Spider, pero después de hablar con Sergio Scaglietti, que fabricaba los cuerpos del  275, el de la marca italiana se convenció. Chinetti puso nombre al coche después de que su equipo de carreras americanas NART (North American Racing Team) no hubiera participado en todas las carreras más importantes en los Estados Unidos y en el extranjero.

Ferrari 275 GTS 4 NART Spider3 (1280x854)

Decir que de estos NART Spider tenían previsto fabricar 25 ejemplares, pero finalmente sólo se produjeron 10 unidades y este ha sido el único de todos ellos que nunca ha salido del viejo continente, ya que el resto fueron vendidos en Estados Unidos.

El mercado no podía soportar el coste de este extraño coche construido a mano, y eso que el primero que fue fabricado terminó segundo de su categoría en las 12 horas de Sebring de 1967 y tuvo su momento de gloria en la mencionada película. El modelo que se ve aquí, se quedó en Europa, en España. Es indudablemente uno de los más interesantes de los diez originales.

Ferrari 275 GTS 4 NART Spider5 (1280x854)

Según detalla la propia casa de subastas, el 275 GTS/4 NART Spider número 11057 no cruzó nunca el charco, se quedó en Europa. Un V12 de 3.286 cc, con culata de cuatro válvulas por cilindros y alimentado por seis carburadores Weber para una potencia de algo más de 300 CV. La carrocería era obra de Pininfarina y de su fabricación se encargaba Scaglietti.

Según detalla Sotheby´s, el Ferrari fue vendido a través del madrileño concesionario Tayre a un coronel de la Legión Española en 1968 y cuenta que quizá su primera matriculación fue en el Sáhara, aunque no hay constancia de que el coche haya estado en África. Unos años después, el coche fue de nuevo vendido por Tayre a un coleccionista llamado José Segimón y es cuando recibió su matrícula M-3249-BP. Segimón tuvo varios Ferrari de competición a lo largo de su vida, incluyendo un 166 MM Barchetta y un 750 Monza y los paseó por el madrileño circuito del Jarama. Pero en 1982, Segimón vendió el coche.

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Esta vez lo compra un coleccionista suizo, Alber Obrist. Éste, lo hace restaurar en Italia por completo y le devuelve su configuración de origen. Lo guarda durante 12 años, moviéndolo de evento en evento, hasta que se lo regala a una de sus hijas, según cuentan. Nunca salió de Europa.

En 1995, la familia Obrist se deshace del coche y éste pasa de colección en colección hasta que lo vende a Bernard Carl, un coleccionista de Washington D.C. que lo guarda en un garaje de Inglaterra durante años. En 2001, decide pintarlo de rojo metálico oscuro y lo equipa con llantas Borrani. Hasta que en 2009 lo vende a Lord Irvine Laidlaw, que lo devuelve a su aspecto original, lo hace tapizar con un interior beige resultando un calco del que aparece en la película. El 275 GTS/4 NART Spider nunca salió de Europa, ahora después de la subasta veremos donde acaba.

Fuente: RM Sotheby´s
Fotos: Tom Gidden, cortesía de RM Sotheby’s

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