No es la pirmera vez que hablamos de la influencia de Silicon Valley en el mundo del motor. Empresas como Google, Tesla y Uber transforman poco a poco la industria del automóvil a su manera… y al mismo tiempo, cada vez más fabricantes de automóviles y proveedores están trasladándose a Silicon Valley y al Centro de Investigación Automovilística de Stanford, para adaptarse a esta nueva realidad.

Sven Beiker, que fue uno de los primeros observadores enviados por BMW a Silicon Valley para informar de la evolución de la creciente industria tecnológica en esta región, cuenta a Wards Auto que hoy en día la industria del motor tiene mucho más claro que esta es la senda que se tiene que seguir.

Y Beiker lo sabe muy bien, ha trabajado en un proyecto conjunto en Detroit con General Motors y la antigua Daimler-Chrysler antes de trasladarse al Centro de Investigación de Stanford. El Centro está financiado 100% por capital privado y entre los inversores están Ford (que cuenta con su propio centro en el valle), Toyota, Delphy y Panasonic.

Google car definitivo 2014Las marcas se han tomado muy en serio el desarrollo tecnológico de la industria del automóvil. Los resultados de estas investigaciones no solo nos traerán los coches del futuro (vehículos eléctricos, baterías mucho más capaces, donde los avances en nanotecnología apuntan hacia baterías más ligeras, más baratas y duraderas), sino que esto influirá irremediablemente en la forma de negocio de esta industria en el futuro.

Los fabricantes participantes tienen acceso a las investigaciones realizadas por la Universidad de Stanford en tres áreas clave: Diseño dinámico, medios interactivos y la Stanford AI Lab, donde se estudia la inteligencia artificial, y la conducción autónoma, que en los últimos tiempos se está configurando como el Santo Grial de la automoción. La “conducción automática”, un término que Beiker prefiere al de vehículos autónomos, sigue siendo una de las áreas clave. Y es que, además de la técnica, requiere una comprensión de las interacciones hombre-máquina y el entorno jurídico en el que los coches puedan funcionar por sí mismos.

Como vemos, Silicon Valley está muy interesado en lo que sucede en Detroit y Munich, pero… ¿Va camino de ser el próximo centro de automoción? “No creo que eso vaya a suceder. Ni siquiera creo que ellos quieran”, asegura Beiker.

Vía: Wards Auto

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