¿Quién es Preston Tucker? Quizá no te suene, pero es uno de esos pioneros que, una vez conoces su historia, no olvidas. Este hombre amaba los coches y en su cabeza ideó un vehículo de ensueño. Se llamaba Tucker Torpedo. Sus faros giraban junto a las ruedas para alumbrar mejor y evitar accidentes. Su motor estaba en la parte trasera. Tenía discos de freno y cinturones de seguridad. El salpicadero iba acolchado.

Eran los años 40 en un periodo de post-guerra en los Estados Unidos. Preston pretendía ofrecer a los americanos el coche del mañana y se puso manos a la obra para cumplir su sueño. Pensaba que solo se vendían los mismos coches que antes y que no estaban avanzando en el sector. Una de sus principales preocupaciones era la seguridad de las personas, que era uno de los principales extras de su Torpedo.

Los cambios de diseño, los costes y las trabas con las que se encontraron dieron como resultado el Tucker 48. No pudieron aplicar todo lo que quisieron, pero consiguieron fabricar 50 coches. Sin embargo, poco antes de ponerse a la venta, la Comisión de Bolsas y títulos valores de Estados Unidos le acusó de fraude.

Tucker 48 07

Ver galeria (19 fotos)

General Motors, Ford y Chrysler eran (y son), las Tres Grandes de Detroit. La rumorología dice que cuando Preston Tucker intentó meterse en el mercado automovilístico, se vieron amenazados y se movieron entre bambalinas para forzar la acusación por fraude. No querían que alguien nuevo cambiara las reglas del negocio.

Preston Tucker fue declarado inocente, pero perdió su fábrica y no pudo fabricar más coches que el medio centenar ya producido. A inicios de los años 50 recibió una segunda oportunidad para fabricar en Brasil un coche que se habría llamado Carioca. No fructificó.

En diciembre de 1956, falleció por una neumonía, agravada por el cáncer de pulmón producto de su afición al tabaco. Ahí acabó su vida, con 50 coches como parte de un legado que, más de 70 años después, se mantiene activo y ardiente. Sus ideas se aplicaron a posteriori en el mundo del motor. Su historia contagió a muchas personas. En la actualidad, 46 modelos del Tucker ’48 sobreviven. Hoy te traemos cuatro formas en las que el Tucker Torpedo sigue vivo.

Las imágenes de entonces

No hay mejor manera de ver cómo era Tucker y cómo eran sus coches que las imágenes de aquel entonces. Antes de intentar fabricar el Torpedo, Preston creó un carro de combate para el ejercito estadounidense. Aunque no aceptaron su modelo debido a la velocidad que alcanzaba, su torreta si captó el interés

Como ya hemos dicho, fue una vez pasada la guerra que Tucker empezó a planear su Tucker Torpedo, viendo que las Tres Grandes se habían acomodado. Sus primeros diseños son distintos del coche que finalmente se produjo, pero no por mucho. Su aspecto destacaba por las líneas curvas y cierta sensación modular. A su vez, era fino y de sensación futurista.

Anuncio del Tucker Torpedo

Este era el coche en el que Preston creía. ¿Qué provocó el cambio hacia la versión que finalmente se comercializó? Durante las fases más tempranas del proyecto, George Lawson fue el diseñador jefe. Para 1947 se marchó y llegó Alex Tremulis, que acabó por definir el aspecto final del Tucker ’48. Se perdieron las partes más móviles, pero en líneas generales se mantuvo la idea.

 

Lo cierto es que tanto el carro de combate como la creación del Tucker ’48 están bastante documentados. Gracias a YouTube podemos acceder incluso al momento de la presentación del vehículo y ver cómo era el propio Preston Tucker.

 

Ver galeria (7 fotos)

Si queréis echar un ojo a cómo hubiera sido el Carioca que intentó desarrollar en Brasil, también podéis. El coche iba a ser un superdeportivo accesible. Tucker no le pudo poner su nombre por cuestiones legales de la marca, pero varias de sus señas de identidad se trasladaron hacia este nuevo modelo:

Diseño del Carioca

Jamás llegó a producirse y no mucho después contrajo la neumonía que acabó con su vida. Para entonces, sin embargo, era tarde: Tucker era “leyenda” y uno de sus mayores fans le haría un homenaje de la manera que mejor sabía.

Francis Ford Coppola y el doble sueño

Durante los años 70, Coppola disfrutó de gran éxito. Fue la década en la que estrenó las dos primeras partes de El Padrino en 1972 y 1974. Cerró este periodo a lo grande, estrenando en 1979 Apocalypse Now. Tras eso, los años 80 fueron difíciles para el director, que se decantó por proyectos más personales y menos taquilleros como La ley de la calle (1983).

Para 1988 pudo por fin cumplir un viejo deseo. En dos ocasiones anteriores había intentado llevar la historia de Preston Tucker a la gran pantalla, sin suerte. Sin dinero para producirla y tras un década en la que perdió algo de prestigio, George Lucas le devolvió el favor que años antes le hizo al financiar American Graffiti (1973). El creador de Star Wars produjo el proyecto.

Póster de 'Tucker, un hombre y su sueño'

Tucker, un hombre y su sueño llegó a los cines de Estados Unidos en 1988. Quizá el propio Coppola se identificaba en ese momento con Tucker, más allá de la admiración que sentía desde hace tiempo. Dado de lado, pero repleto de ideas. Con alguno de sus últimos esfuerzos consiguió crear lo que deseaba. Un doble sueño cumplido.

Como película, no es ni la mejor ni la peor que ha hecho Coppola. En su forma es clásica, pero tiene toques modernos más propios del nuevo cine americano, aplicados con mayor o mejor acierto. Jeff Bridges está genial como Preston Tucker, con una sempiterna sonrisa, amarga pero llena de esperanza. El filme es seguramente la forma más sencilla y accesible de conocer al pionero. Si os pica la curiosidad, dadle un visionado. No os arrepentiréis.

El fenómeno fan

Claro está, no todos somos uno de los mayores directores de la historia del cine, por lo que no todos pueden hacer una película para honrar a uno de sus ídolos. Esto no impide, sin embargo, la existencia de otras iniciativas que se mantienen muy vivas en la actualidad. El principal punto de reunión es el Tucker Automobile Club of America.

Básicamente, este es el sitio de referencia para cualquier aficionado hardcore de Preston Tucker. ¿Sentís curiosidad por los Tucker ’48 que aún circulan y sus dueños? Lo podéis encontrar en una de sus secciones. También tenéis el archivo, con fotos históricas tanto del proceso de diseño como de la producción en la fábrica. ¡Hasta un tebeo describiendo la vida de Tucker!

Cada año organizan una convención en homenaje al creador del Torpedo, que documentan en su Facebook oficial. La de 2016 fue durante septiembre y todavía no se conoce ni fechas ni territorio para la de 2017. Su Facebook es un punto de reunión más abierto que su página web, dado que el club tiene membresía de pago. Según el nivel de implicación y si vives dentro o fuera de Estados Unidos, aumenta o disminuye el precio.

 Nivel de miembro  Precio en Estados Unidos ($)  Precio Internacional ($)
 Supporting Member  35  55
 Curator Member  55  75
 Car Owner Member  95  115

Junto a los archivos, la sección de historia es seguramente la más interesante. En ella podemos encontrar hechos de la vida de Preston, así como una carta abierta de 1948 en la que dejó caer la implicación de las Tres Grandes en la denuncia por fraude a la que tuvo que hacer frente.

Existen otro grupos abiertos que reúnen a fans del vehículo, pero el Tucker Club es sin duda el referente. Un auténtico homenaje al creador, pero dejamos para el final la joya de la corona. El homenaje definitivo.

Construyendo el Tucker Torpedo

Tal cual suena. Se está volviendo a construir el Tucker Torpedo. No el sedán ’48 que salió a la venta, no. Hablamos del concepto original, de la idea pura de Preston Tucker antes de cambiar de diseñador y antes de ponerse a fabricar su coche. Vayamos por partes.

Los principales artífices de este proyecto son Ida Automotive, una compañía dedicada a la creación de vehículos personalizados; y Sean Tucker, bisnieto de Preston Tucker. Todos ellos están construyendo a mano el Tucker Torpedo original en base a los priemros diseños.

No es la primera construcción de esta categoría. En el 2001, Ida Automotive creó el New Tucker ’48, recreando el sedán que sí se fabricó. Bob y Rob Ida estaban detrás de este proyecto, que querían regalar a su padre (y abuelo, respectivamente). Joe Ida invirtió en su día junto a su hermano Domminick en el Tucker ’48, pero, por lo que ya sabemos, no recuperaron su inversión.

Bob y Rob utilizaron un Tucker ’48 original (concretamente el 51 que salió de fábrica) para tomar las medidas reales, y trabajaron desde ahí. Pudieron completar el prototipo antes de la muerte de Joe Ida, pero falleció antes de probarlo. Lo utilizaron en su funeral.

Tras esto, los Ida decidieron pasar al siguiente nivel y construir el Tucker Torpedo. Las fechas no están del todo claras, pero para 2009 ya estaba finalizado el cuerpo de madera sobre el que, en 2013, se empezaron a fabricar y colocar los paneles de metal. En esta ocasión, cuentan con la ayuda de la familia Tucker y, concretamente, la de su bisnieto, Sean Tucker, que es también ingeniero.

Será un vehículo único y se está trabajando en él lentamente. En el 2014, Hemmings Daily actualizaba el estado del coche mostrando el avance en uno de los faros. En 2015, los paneles de metal ya cubrían gran parte del cuerpo de madera, según mostraba Wired. Las imágenes más recientes provienen desde The Morning Call y podemos observar cómo se han quitado las placas y se trabaja ya en la estructura de metal interna del vehículo.

Galería de fotos:

Ver galeria (6 fotos)

Hasta aquí llega, de momento, esta historia. El Tucker Torpedo es un coche que levantó pasiones en los años 40 y sigue provocando un aluvión de reacciones hoy en día. No podemos saber cómo sería un mundo en el que Preston Tucker hubiera podido completar su sueño.

Pero sabemos cómo es el mundo actual. Con el tiempo sus innovaciones acabaron en los coches de todo el mundo. Hoy en día, sigue inspirando para crear y sigue tan vivo como siempre con el legado de su Tucker Torpedo.

Fuente: Gyronaut X-1 (también aquí), Rob Ida Concepts, Ida AutomotiveKustomrama (también aquí), Filmaffinity, Tucker Club, Wired, The Morning Call, Hemmings Daily, Car and Driver,

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta