En junio informábamos de que Faraday Future pensaba construir una planta de fabricación en Nevada, Estados Unidos, para lanzar sus revolucionarios coches eléctricos. En noviembre supimos que se han detenido todas las actividades de construcción de la megafactoría al no hacer frente a los pagos acordados.

Algunos medios afirman que se trata todo de una nube de humo formada por prácticas empresariales irregulares y que la empresa se precipita a un futuro incierto. Desde Faraday Future desmienten estas informaciones y la presentación oficial de su primer vehículo eléctrico ha venido no sin polémica. Pero, ¿son sus coches realmente un competidor serio para Tesla?

La misteriosa start-up fue fundada en 2014 por el multimillonario chino Jia Yueting. Con sede en California, desarrolla vehículos eléctricos inteligentes y ofrece soluciones de movilidad. Según Forbes, el patrimonio de Yuenting, que fundó Leshi Internet Information & Technology, asciende a 7.000 millones de dólares. También adquirió el 70% de un servicio similar a Uber en China. Fue en enero de 2015 cuando anunció que quería lanzar un vehículo que compitiera con Tesla, y tiene planes para explorar la industria autónoma.

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El 4 de enero de 2016 presentaron el FFZERO1, un concept-car monoplaza de carreras de 750 kW (1020 CV), 320 km/h de velocidad máxima y aceleración de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos. En un futuro se plantea que sea 100% autónomo y conectado al smartphone de manera integral.

Tanto confían en su prototipo, que insinuó que ganaría al Tesla Model S P100D Ludicrous, considerado el coche más rápido del mundo, en el 0-100 km/h.

Comienzan los obstáculos

Lo que comenzó como un prometedor proyecto, se ha ido desprestigiando a medida que ha pasado el tiempo. Medios como Jalopnik, The Verge, BuzzFeed o Eletrek han publicado reportajes en los que ponen en tela de juicio la legalidad y veracidad de lo que hace y dice la start up. Faraday Future ha desmentido en un tweet las informaciones: “El pesimismo mediático es la tarifa estándar para los disruptores. La deliberada información negativa por parte de la prensa y los competidores es el riesgo bienvenido de la innovación”.

Sin embargo, ciertos eventos materializan las sospechas. El pasado 24 de diciembre, el máximo responsable de Faraday Future, Marco Matiacci, procedente de Ferrari, anunciaba su marcha de la empresa. Al igual que otro alto mandatario procedente de Volkswagen, Joerg Sommer, que se fue por la puerta trasera.

A la fuga de cerebros hay que sumarle la paralización de la gigafactoría en Nevada por falta de liquidez y están recibiendo, además, las primeras demandas de proveedores a los tribunales. Algunos empleados apuntan a un agujero de cerca de 300 millones de euros y hablan de cuantiosos impagos.

Por otra parte, la estructura empresarial también levanta sospechas; informaciones de The Verge afirman que la propiedad intelectual de todo lo que se desarrolla descansa en un paraíso fiscal, donde se encuentra la propietaria: una empresa con sede en la Islas Caimán.

Otro problema al que se enfrenta la compañía es el hecho de que los asientos de su primer prototipo, “inspirado por ingenieros de la NASA”,  no pueden ser usados de forma legal debido a la demanda (por 10 millones de dólares) que le ha interpuesto el fabricante de los mismos. ¿El motivo? La falta de liquidez.

Una desastrosa presentación

La presentación en la Feria de Electrónica de Consumo de Las Vegas de su primer coche de producción, el FF 91, ha resultado poco determinante. Tan poco determinante que les ha fallado el sistema de auto aparcamiento. “Vamos a mandar el coche al garaje pulsando este botón”. ¿Qué ocurrió? Que el botón no funcionó. “Parece que está un poco perezoso esta noche”. Yuentin pasó unos agónicos segundos en los que no ocurría nada, así que decidió dar un discurso, tras el cual un técnico se subió al coche, se bajó, y el coche comenzó a andar. Se atribuyó el fallo a la estructura  de acero del edificio, ya que la prueba que hicieron en el exterior “funcionó correctamente”.

Aquí el vídeo de la presentación. Fail en el minuto 56:

El camino que les queda por recorrer parece incierto. O quizá sea una campaña de desprestigio como la que un sector republicano ha orquestado contra Elon Musk.

Fuentes: MIT Technology Review, Foro coches eléctricos, Jalopnik

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