Seguro que no es la primera vez que habéis oído el famoso dicho “Mantén a tus amigos cerca, y a tus enemigos aún más cerca”. Los grandes fabricantes de automóviles parece que han decidido hacer caso al refranero popular y han comenzado a aliarse con algunas famosas star-ups como Uber o Lyft.

Con el cambio climático pisándoles los talones y una sociedad que cada vez necesita menos tener carné y coche propio, las fabricantes de vehículos han comenzado a modificar su estrategia con respecto a sus relaciones con este tipo de empresas.

General Motors ha sido pionera en esto anunciando la pasada semana un acuerdo multimillonario con la empresa Lyft, una de las start-ups líderes en el servicio de transporte compartido bajo demanda. GM invertirá 500 millones de dólares en Lyft pero también ha anunciado que va a adquirir los bienes de Sidecar, un negocio de transporte compartido que cerró sus operaciones el 31 de diciembre.

uber

Pero General Motors no es la única en llevar a cabo este tipo de acuerdos, la gran mayoría están inmersas en negociaciones con empresas como Uber o Lyft para subirse al carro del auge del coche compartido y no ser solo simples proveedores.

En esta línea, Ford Motor Company ha desarrollado un sistema que incluye un un paquete de “servicios de movilidad”. Dentro de este paquete se pueden encontrar aplicaciones que facilitan el uso y la propiedad compartida de vehículos, reservas de aparcamiento o pequeños establecimientos de venta. “Uber demostró al mundo que puede ayudar a la gente a llegar a donde quieren ir”, afirmó el vicepresidente de Investigaciones e Ingeniería Avanzada de Ford, Ken Washington.

El pasado noviembre, la empresa Gartner, una agencia de investigaciones del mercado tecnológico, ya predijo que para el año 2020 el 10% de los conductores prescindirán del vehículo propio optando por un vehículo a demanda al que puedan acceder en función de sus necesidades. Thilo Koslowski, el vicepresidente y líder de Prácticas Automovilísticas de Gartner, prevé que empresas como Uber o Lyft tendrán éxito a corto plazo, pero en un futuro serán las grandes marcas las que controlen este tipo de servicios apoyadas por la conectividad introducida en sus vehículos.

Lyft 02

Ford ha decidido centrarse en este área desarrollando sistemas como el que sale en abril, el Ford Pass. Un servicio gratuito para todo el mundo independientemente de si posees un vehículo Ford o no. Pero esta iniciativa no es la única, los FordHubs, el nombre de los escaparates de tienda con un sospechoso parecido a los showrooms de Tesla, también han conseguido hacerse un hueco en ciudades como Nueva York o San Francisco. Además, este mismo mes tienen pensado lanzar en Austin, Tejas (EE.UU.) un sistema de coches compartidos que podrían llegar a poner en contacto hasta a seis amigos para usar un mismo coche.
Lyft y GM

Todos los fabricantes están de acuerdo, es necesario llegar a acuerdos con este tipo de empresas. Alianzas como las que Ford ha iniciado con ParkWhiz y FlightCar para servicios de aparcamiento o la colaboración que está manteniendo con Amazon para integrar en sus coches un asistente similar a Siri, son el futuro al que tienen que enfrentarse los fabricantes. Washington abala la importancia de comenzar a crear lazos afirmando que Ford está adentrándose en un mercado que actualmente esta valorado en 5.400 millones de dólares, pero el problema al que se enfrentan es que aún no está claro cómo obtener beneficios. 

Los fabricantes de coches cuentan con una gran ventaja, ya que conocen el mercado y tienen  años de experiencia en un sector competitivo y dinámico que está en pleno desarrollo tecnológico. Estas alianzas les permitirán adentrarse en un mercado que aun no controlan de la mano de los expertos en la materia. Habrá que esperar para ver los resultados de estos acuerdos que sin duda parecen prometer.

Fuente: MIT Technology Review 

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