Un día después de conocer que Volkswagen ha sido multada con 4.300 millones de dólares por el escándalo Dieselgate, la agencia encargada de la protección del medio ambiente en Estados Unidos (EPA) ha acusado al grupo FCA de haber desarrollado un dispositivo similar al diseñado por VW para saltarse las directrices medioambientales. Además, afirma que no comunicó la existencia de este sistema. La compañía automotriz asegura que cumple los requisitos y que tienen “la conciencia tranquila”.

Según la EPA, el sistema informático se habría instalado en 104.000 vehículos de gran cilindrada equipados con motores diésel de 3 litros, pickup y todocaminos modelo Dodge Ram 1500 y Jeep Grand Cherokee. Se vendieron entre 2014 y 2016 en EEUU, y están pendiente de certificación para 2017. Tras conocerse el informe, la cotización de la compañía fue suspendida temporalmente en la Bolsa de Milán; a las pocas horas volvió al mercado con una caída de más de 16%.

jeep_grand-cherokee-altitude-2014_r3

 

El presidente ejecutivo de Fiat Chrysler, Sergio Marchionne (en la imagen destacada), ha afirmado que el programa tiene como objetivo proteger el motor en determinadas circunstancias, declaración que podría jugar en su contra si se verifica que efectivamente estos dispositivos falsean los niveles de Óxido de Nitrógeno (NOx) que expulsan sus motores diésel.

Durante la rueda de prensa que ofreció, Marchionne llegó a decir que la EPA tiene una “visión beligerante” hacia los automóviles y en concreto del diésel, y ha mostrado su enfado al verse comparado con VW, “que apestaba a ilegal”. El ejecutivo de Fiat Chrysler también afirmó que “no hay nadie tan loco” como para desarrollar tal sistema en la compañía. El tiempo dirá.

 

Las consecuencias económicas del supuesto fraude no alcanzarán las cotas de VW; un representante de la EPA ha manifestado que la sanción alcanzaría los 44.539 dólares por vehículo. “Una vez más, una gran compañía automovilística ha tomado la decisión empresarial de saltarse las normas y ha sido descubierta”, ha declarado la presidenta de California Air Resources Board (CARB), Mary D. Nichols, la otra organización que forma parte de la acusación. El Departamento de Justicia también está colaborando por su tuviera que depurar responsabilidades penales.

dodge_ram-1500-runner-mopar-2012_r5

Tras el escándalo de VW, las grandes empresas del motor están siendo vigiladas con lupa y han endurecido los requisitos para lanzar nuevos modelos al mercado; en paralelo se reforzaron los controles a los coches que ya están en circulación. A final de año supimos que Mercedes puede estar planeando dejar de producir vehículos diésel en EEUU. De momento, el diésel Clase C no será ofertado el año que viene en la primera potencia mundial.

Puede que la llegada de Trump al despacho oval quite tensión a la situación y la normativa medioambiental se relaje para los peces gordos. Al fin y al cabo el calentamiento global es una invención china para hacerles perder competitividad. Compañías como Ford, General Motors, Fiat Chrysler y Volkswagen ya están modificando sus planes empresariales para fabricar más vehículos en EEUU. Saben lo que les conviene.

Fuentes: El País, EFE, EPA, ABC

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta