Hace poco más de un año, Luca Cordero di Montezemolo decidía adoptar una nueva estrategia para Ferrari: fabricar menos coches para ganar en exclusividad e imagen de marca y mantener el valor de sus productos. Podría parecer descabellado, pero funcionó. Ferrari obtuvo ingresos récord en 2013 vendiendo menos coches que en períodos anteriores.

Montezemolo limitó a 7.000 unidades su producción anual para garantizar la exclusividad a sus clientes. Potentados de todo el mundo tenían que esperar dos años si quería un modelo que luciese el famoso Cavallino Rampante de la marca… Podría parecer que los resultados financieros que presentaba Motezemolo serían suficientes para mantenerse en el cargo, pero los malos resultados deportivos, sobre todo en el GP de Italia, la “casa” de Ferrari, en el templo de la velocidad del Circuito de Monza, acabaron por hacer que el director de Ferrari “dimitiese” el lunes.

No se debió solamente a los malos resultados deportivos. Eso parece claro. Al parecer Sergio Marchionne, CEO de Fiat Chrysler (FCA) y relevo del recién cesante Montezemolo, prefería otras vías para Ferrari más allá de la hiperexclusividad. Se le han pagado a Luca sus servicios (con un finiquito de 13,71 millones de euros, y con el compromiso de no competir contra Ferrari hasta marzo de 2017 bajo una cláusula de 13,25 millones de euros) y saldrá de Ferrari definitivamente el próximo 13 de octubre (justo el día que FCA sale a bolsa), tras 23 años al frente del Cavallino.

1965 Ferrari 330GT John Lennon detalles 12En contraste con la estrategia de Montezemolo, Marchionne tratará de exprimir todo el potencial de la marca: El CEO de FCA planea fabricar más para estirar sus ventas hasta un objetivo de 10.000 unidades al año en las que cifró dicho potencial el pasado mes de mayo. Marchionne ve en Ferrari un pilar clave en su estrategia de crecimiento para Fiat Chrysler Automobiles, propietaria del 90% de los de Maranello, especialmente para potenciar su negocio en el segmento de superlujo.

Marchionne ha reconocido sus planes de elevar gradualmente la producción de vehículos exclusivos como el LaFerrari, con el objetivo de que crezca el número de supermillonarios. “Si esa clase aumenta, deberíamos ser capaces de seguirlos”, exponía ayer Marchionne en un evento en Balocco, Italia, en declaraciones recogidas por Bloomberg. Si no, continuó, “la lista de espera se convierte en mucho tiempo y la gente se acaba cansando”.

Desde luego, hacer esperar tanto tiempo a algún cliente acostumbrado a tener cualquier cosa que quiera, le empujaría a adquirir otras marcas.. algo que ahora se pretende limitar. Además, en un mundo con más población, puede tener sentido aumentar la producción… De hecho, hace unas décadas, Ferrari tenía un tope de 3.500 unidades anuales. Se duplicó y no ocurrió nada. Si el mercado de super-lujo sigue creciendo, la producción deberá adaptarse, para mantener cuota de mercado. Eso sí, Marchionne también ha dicho que de un SUV Ferrari que vaya olvidándose la gente. Todo tiene un límite.

Cabe esperar ahora, además, que se lleve a cabo la opción que se venía manejando en Fiat en los últimos tiempos de incorporar a su organigrama a Ferrari, algo a lo que se oponía Luca di Montezemolo, que insistía en un Ferrari independiente… “La gente no debe subestimar la importancia de Ferrari para el grupo”, dijo Marchionne. “Estructuralmente, en términos de quiénes somos como fabricante de automóviles, tienen que definirnos”, ha llegado a declarar Marchionne.

Vía: Automotive News, Bloomberg

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