El 4 de julio de 1914, víspera de la Primera Guerra Mundial y a pesar de las múltiples tensiones en Europa, el Automóvil Club de Francia (ACF) decidió no cancelar el Gran Premio de Lyon. Desde 1906, el Gran Premio del ACF había sido un evento anual, disputado en diferentes escenarios, y se había convertido en el referente de la competición automovilística europea.

La competición de 1914 incluía la participación de 14 fabricantes representando a seis países, en una agotadora carrera de 750 kilómetros. Opel inscribió tres coches de carreras. Al volante del coche que partía con el número 2, iba el piloto de Opel Carl Jörns, sin duda el mejor piloto de Rüsselsheim. Los otros dos coches blancos tenían al volante a Emil Erndtmann y Franz Breckheimer. Los conductores iban acompañados por sus mecánicos (habitual en aquella época), para controlar los indicadores y agujas e incrementar la presión del depósito de combustible con una bomba de mano si era necesario. Los mecánicos también tenían que ayudar en las paradas y solventar cualquier imprevisto.

Original Grand Prix carSegún la nueva normativa de 1914, los coches de Grand Premio tenían que tener un motor de 4,5 litros y el peso limitado a 1.100 kg. También debían utilziar un árbol de transmisión en sustitución de la habitual cadena. La tecnología de los coches Opel era impresionante para la época: cuatro válvulas por cilindro distribución vertical y árbol de levas en culata.

Los Opel tenían una afilada carrocería “torpedo” que contribuía a que pudieran alcanzar una velocidad máxima de 160 km/h. Y ojo, que las ruedas delanteras no tenían freno, solo las ruedas traseras tenían frenos de tambor que se activaban con una palanca. Sí había otro freno q(se activaba con el pedal del pie derecho), un pequeño tambor que actuaba en el árbol de transmisión. El acelerador estaba en el centro, con el embrague a la izquierda. Las marchas de la caja de cambios de cuatro velocidades se cambiaban con una palanca en el exterior.

Gran Premio de Lyon_2El Gran Premio del ACF no tenía lugar en una pista de carreras, sino que se utilizaban vías públicas que se cerraban y preparaban especialmente para la carrera. La salida y meta del circuito de 36,7 km de largo, al que había que dar veinte vueltas, estaba en Brignais, al sudeste de Lyon, donde una gran pizarra mantenía a los espectadores al corriente del desarrollo de la carrera. También había tribunas en otras localizaciones del recorrido, pero la mayoría de los alrededor de 300.000 espectadores lo seguían desde el borde de la carretera.

Opel empezó desde la primera fila. Carl Jörns estaba junto al piloto húngaro Ferenc Szisz, conduciendo un Alda francés, que era una estrella internacional y el ganador del primer Gran Premio en 1906. La carrera fue un duelo entre fabricantes de naciones que pronto estarían en guerra: Alemania y Francia. Carl Jörns hizo una buena carrera y después de más de ocho horas conduciendo terminó en décimo lugar.

Cien años del Gran Premio de Lyon

Green MonsterAhora, 100 años después, Opel vuelve a la exhibición centenaria que se celebrará del 1 al 3 de mayo con esos mismos coches, además de un Opel muy especial: el famoso Monstruo Verde con su motor de 12,3 litros, 260 CV y 700 Nm de par. (ese impresionante motor le impidió participar entonces en el GP de ACF). Estos coches darán a los espectadores actuales toda una experiencia de la visión y el sonido que cautivó al público hace un siglo.

Not a Grand Prix but a very powerful car indeedLos tres coches de Opel de 1914 están en la salida de la celebración este año del centenario. Uno de ellos es de la colección histórica de Adam Opel AG y otro ha sido prestado por su propietario de Munsterland. El tercer Opel ha hecho un largo viaje, ya que siendo el propio coche de Carl Jörns, ha tenido que venir desde California. Como ocurrió hace un siglo, el centro de la pista que casi se mantiene igual, será de nuevo en Brignais.

Fuente: Opel
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