Sabemos que es posible construir coches a partir de impresoras 3D, lo que desconocíamos es la interesante tecnología que podría fabricar aviones de combate en unas tinas de agua. Mediante el uso de determinados compuestos químicos, el actual tiempo de producción de hasta 20 años, podría reducirse considerablemente a tan solo unas cuantas semanas.

El proceso consiste en unos enormes tanques de agua con una determinada composición química y monitorizados por un ordenador. La idea de unir ambos elementos, químicos y software, viene dele Lee Cronin de la universidad de Glasgow, que permitieron la construcción de la impresora química 3D que trabaja a nivel molecular, utilizada para la creación de fármacos pero que ahora ha pasado a otro nivel en el que se construye un avión por completo incluido su circuito eléctrico.

Para la empresa que producirá los aviones, conocida por las siglas de sistemas BAE,  el proceso permitirá construir peqeños drones y aviones militares en muy poco tiempo. Y nosotros nos preguntamos ¿podría llegar esta tecnología a la producción de coches? En el vídeo se puede observar cómo se piensa que funcionará la avanzada tecnología, como si se tratara de ciencia ficción, un líquido viscoso se genera transformándose en cuestión de segundos en un avión de combate.

De momento no parece que se lo hayan planteado, la construcción de aviones de combate constituye de por sí un gran reto que ahora enfrentan. En palabras de Cronin “hemos desarrollado rutas para la digitalización sintética y materiales químicos y, en algún punto del futuro”, situado alrededor del 2040, “esperamos poder formar objetos más complejos en una sola máquina, de principio a fin”. Suena a desafío ¿lo conseguirán?

Esta animación muestra cómo sería el sistema:

Fuente: BAE Systems

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