En coches.com ya te hemos hablado algunas veces de la fructífera relación entre el mundo del automóvil y el cine, como en en el que te hablábamos de las road movies y/o aquel en el que recopilábamos los coches que habían protagonizado películas.

Y es que los coches pueden ser personajes de cine o, incluso, protagonistas de sus propios filmes. Pero hay un aspecto en el que casi pueden salirse de la pantalla, como son las persecuciones. Porque, incluso a veces, ocurre que recuerdas más una película por alguna persecución que ha habido en ella que por el propio filme en sí.

A pesar de ser uno de los tipos de secuencias más difíciles de grabar, la historia del celuloide está llena de grandes ejemplos de cómo un coche a toda velocidad que intenta dar alcance a otro es capaz de despertarte y despegarte del asiento y tehner unas enormes ganas de “agarrar” el volante.

Hoy te hemos seleccionado las que consideramos las mejores persecuciones de la historia del cine. Siempre cabrán más, por supuesto, pero en coches.com nos hemos estrujado las meninges para sacarlas todas a flote. Aquí las tienes.

Bullit (1968)

Bullit persecucion San Francisco

El transcurrir por las calles de San Francisco le da a esta escena un plus de espectacularidad, ya que la ciudad está llena de cuestas.  Steve McQueen y su Ford Mustang van a la caza de los dos asesinos que vuelan en un Dodge Charger. Tan famosa es esta larga secuencia que ha sido homenajeada en varias producciones posteriores; la última de ella, en la reciente serie de J.J. Abrahms, Alcatraz. Hace poco comparamos la clásica y esta nueva versión.

The Italian Job (1969)

Otro clásico de las persecuciones cinematográficas. En esta ocasión, quienes huyen son los tres Mini Cooper S de la banda que lleva a cabo el minucioso robo de El trabajo italiano -como fue traducida la película en España-, lográndose colar, gracias al reducido tamaño de los coches, por los lugares más inverosímiles. El remake que se hizo en 2003 tampoco tiene desperdicio, ni la persecución, claro.

El diablo sobre ruedas (1971)

Si hay una película que en sí misma es toda una persecución, esa es El Diablo sobre ruedas. Como te contamos, en la opera prima de Spielberg, el conductor de un camión cisterna  se toma muy en serio la maniobra de adelantamiento por parte de un David que no imagina lo que le espera ese día.

French Connection (1972)

Gene Hackman interpretó de forma inolvidable al detective Popeye Doyle, en su lucha contra la droga, encarnada en su conexión francesa por Fernando Rey. Por cierto, esta escena le costó al productor Philip D´Antonio un jucio por imprudencia temeraria.

El quinto elemento (1997)

No es una persecución al uso, dado el carácter volador de sus coches. El rebelde taxista interpretado por Bruce Willis hará todo cuanto esté en su mano -entre coches voladores y edificios futuristas- para evitar que den alcance a su inesperada cliente. Una persecución futurista con mucha “chicha”.

El mañana nunca muere (1997)

El agente 007 es, sin duda, el paradigma cinematográfico en lo que a persecuciones se refiere y siempre da pero que mucho juego. Son incontables los numerosos casos que encontramos en sus 22 entregas, la mayoría de ellos protagonizado por los Aston Martin que caracterizan a Bond. Por poner un ejemplo entre tanta muestra, valga esta persecución por ser de las más espectaculares de la saga, en gran medida gracias a ese control remoto por el que Pierce Brosnan maneja su BMW en una moderna versión del superagente.

Ronin (1998)

Pese a que se trata de un filme mucho más moderno que los ejemplos anteriores, sus numerosas persecuciones se han ganado nuestro corazón para este reportaje. Las calles de París acogen esta persecución que fue rodada in situ sin efectos especiales de ningún tipo y en la que la acción que predomina en todo el largometraje protagonizado por Robert de Niro y Jean Reno es elevada a la máxima potencia.

60 segundos (1974)

Apenas 72 horas es lo que tiene el protagonista de esta película -de la que se hizo un remake en 2000 protagonizado por Nicholas Cage y Angelina Jolie- para robar los 50 coches a los que se compromete con tal de salvar a su hermano. El Shelby Mustang GT500 conocido como Eleanor es el más reconocido de cuantos vehículos aparecen en la película.

Y por el mismo precio, aquí tienes la escena del remake:

Minority Report (2002)

Una persecución que no se hace en vehículos sino a pie -más bien, a la carrera- (en realidad, viene de otra convencional) pero que acaba en la cadena de montaje de un coche que, a la postre, sirve al listo Tom Cruise para escapar de los secuaces. Un lujo de final para esta genuina lista de las persecuciones más representativas de toda la historia del cine.

El mito de Bourne (2004)

Una de las trilogías de acción más laureadas de los últimos tiempos que, sin duda, ha filmado varias de las mejores persecuciones en la pasada década. En esta primera entrega, son las calles de Moscú las que se cruzan en la escapada de un confundido -pero solvente- Matt Damon. Ojo, que el “protagonista” es un Mini también. ¿A que te suena?

Foto destacadao: Montoringartist

[NOTA: Post publicado originalmente el 24 de junio de 2012, corregido y ampliado]

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