Las investigaciones para emplear hidrógeno dentro de la industria de la automoción, se prueban ahora en las bicicletas gracias a la empresa alemana Linde que ha decidido diseñar un prototipo de ciclo que funcionará con hidrógeno. Wolfgang Büchele, el CEO de la compañía, ha asegura que “con la Linde H2, hemos demostrado que los beneficios de las unidades de hidrógeno no se limitan a los coches”.

El hidrógeno se obtiene por electrólisis del agua (empleando energía eólica, solar o hidráulica no generaría CO2) y puede dotad a esta bicicleta de gran autonomía usando tan solo unos gramos. Este mecanismo ha permitido que los ingenieros de Linde, empresa especializada en la distribución y despliegue de puntos de carga de hidrógeno, puedan sustituir la batería eléctrica de la e-bike por una pila de combustible compacta de tipo PEMFC (Proton Exchange Membrane Fuel Cell o, lo que es lo mismo, de membrana de intercambio protónico). “Queremos contribuir a la comercialización generalizada de hidrógeno como una tecnología limpia”, explica Büchele.

bicicleta de hidrógeno Linde H2 03 (1280x854)

Similar a la creada por Pragma Industries, la Linde H2 funciona en caso de que el ciclista necesite ayuda para pedalear, momento en el que se activará un conductor de la pila que proporcionará una energía adicional de 35V. Los ingenieros han colocado un depósito que almacena el hidrógeno y que así alimenta a la célula del combustible. Y es que, la Linde H2 usa tan solo 34 gramos de hidrógeno que aportan una autonomía de 100 kilómetros a una velocidad máxima de 25 km/h, con un peso de algo más de 23 kg.

Cabe destacar como la principal ventaja que se tarda tan solo cinco minutos en cambiar o rellenar el depósito de hidrógeno, tiempo ínfimamente menor que las horas de cargas que emplea una batería convencional. Otro de los puntos a favor es su potencia de 1.000 Wh, muy por encima de otras bicicletas eléctricas. Asimismo, hablamos de una energía limpia, que no contamina, ya que emplea agua y calor y que abunda en la naturaleza, aunque no en estado puro, por lo que hay que emplear procesos industriales para obtenerlo.

bicicleta de hidrógeno Linde H2 06 (1280x670)

En contraposición, el mayor inconveniente que entraña el hidrógeno es la dificultad de encontrar puntos de recarga o, también denominadas, hidrogeneras. ¡Es cuestión de tiempo! Ya que en un futuro relativamente inmediato seguro que abundarán estos lugares. No obstante, uno de los mayores interrogantes es el precio que tendrán en el mercado dichas recargas.

In cooperation with Daimler and Total, both members of the new H2 Mobility organization in Berlin, Linde opened the first hydrogen fueling station on a German autobahn this past May.

Alexander Dobrindt, ministro de transporte alemán, recibió el primer prototipo de esta bicicleta del futuro lo que le ha convertido en el primer usuario que prueba el mecanismo y en un privilegiado ya que, de momento, se fabricará un número limitado de la bicicleta Linde H2.

El hidrógeno se postula como la fuente de energía eficiente, con cero emisiones y cuyo tiempo de carga es menor que las baterías convencionales lo que llevará a este sistema a terminar desterrando del mercado a las baterías de litio. ¡El futuro se encamina sobre dos ruedas de hidrógeno!

Fuentes: EcoInventos, Xataka, Híbridos y Eléctricos
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