Desde que en 1886 se patentase el primer vehículo, el Motorwagen de Karl Benz, los alemanes se han ganado la fama de crear automóviles con tecnología duradera y fiable. Puede que sea solamente un estereotipo, y de hecho ahí están quienes critican sus diseños conservadores y prefieren los italianos, o quienes aseguran que hace años que los japoneses van por delante en tecnología y fiabilidad.

Sin embargo, la influencia teutona en el automovilismo es enorme y eso es innegable. La publicación electrónica Askmen ha realizado un listado con los, a su juicio, diez modelos germanos más importantes, influyentes y recordados. Echamos de menos algún modelo, como el Mercedes W125 o las míticas Flechas de Plata de antes de la Segunda Guerra Mundial (que tomaron Goodwood 2012), pero la lista es bastante acertada ya que no se centran en la calidad del modelo sino en su influencia e importancia histórica. Estos son:

Trabant (1957)

El Trabant motorizó a la Alemania del Este hasta la caída del muro de Berlín. Rudo y sencillo al máximo, su éxito radicó en ser el único que se podía comprar (así se vendían los coches en los países comunistas). Además de ser barato, su motor de dos tiempos tenía poco mantenimiento y era muy duradero. Se fabricaron más de tres millones de unidades que dejó de producirse en 1991.

BMW 507 (1955)

Muchos pensamos que es el BMW más bonito de todos los tiempos… La idea partió de Max Hoffman, importador de BMW para los Estados Unidos, quien convenció a la marca bávara para que fabricase un roadster que demostrase de qué era capaz BMW. Y vaya si lo consiguieron. Basado en el espectacular prototipo de 1954, el BMW 507 fue el punto de inflexión que marcó la resurreción de la firma tras la postguerra.

Montaba un motor V8 de 3.200 cc que rendía 150 CV. Por cierto, fue el coche de Elvis Presley en el tiempo que estuvo destinado en Alemania haciendo el servicio militar.

Mercedes-Benz 450 SE/SEL (1972)

Conquistó a jeques y hombres de negocios de todo el mundo, que mejoró mucho evolución de las grandes berlinas de lujo y representación. Hasta 1980 el 450 SE o SEL (de batalla alargada) fue el buque insignia de Mercedes, con un potente motor 4.5 V8 (también hubo un motor 6.9 litros) muy fiable y cómodo.

Volkswagen Golf (1974)/Golf GTI (1976)

En el año 1974 salía al mercado el Volkswagen Golf, el original. Relevaba al vetusto VW Käfer con una fórmula hiperracionalista: un coche de menos de cuatro metros, motor y tracción delantera, habitabilidad correcta para sus reducido tamaño y motores eficientes y de bajo consumo.

La “beatificación” llegó en 1976, cuando se lanzó la versión GTI, un pequeño deportivo también de tracción delantera con un reducido peso de menos de 800 kilogramos, un motor 1.6 de inyección que proporcionaba 110 CV y unas prestaciones sorprendentes (justo la mitad que el futuro Golf GTI 7, que tendrá 220, diez caballos más que el Volkswagen Golf GTI VI que probamos). La séptima generación del Volkswagen Golf acaba de salir a la venta en España, con más tecnología y espacio que nunca, pero fiel a ese estilo pragmático y eficaz del Golf.

Audi Coupé quattro (1980)

En 1980 Audi lanzaba el primer turismo con tracción integral y vocación deportiva producido en serie (escribimos un completo artículo por el 30 aniversario del Audi Quattro y rememoramos 30 años de anuncios de la tracción Quattro). Arrasó en el Mundial de Rallyes y obligó al resto de marcas a considerar la tracción integral para sus deportivos de competición y para algunos de sus turismos de serie.

Hoy en día el Audi R8 y la gama RS de Audi son el máximo exponente de la deportividad de la firma de Ingolstad, pero muchos seguimso soñando con el Quattro… y en que por fin se decidan a porducir el Audi Quattro Concept.

Porsche 356 (1948)

El Porsche 356 fue el primer coche fabricado en serie por Ferdinand “Ferry” Porsche y la base del futuro de la marca. Con una mecánica Volkswagen, se fabricó hasta 1965 y su carrocería originalemnet era de aluminio y totalemnte artesanal, fabricada en Gmünd (Austria). Luego ya se fabricaría  con carrocería de acero) en lo que es hoy la sede de la marca, en Zuffenhausen (Stuttgart).

Mercedes-Benz 300 SL (1955)

Es quizá el coche clásico que un 99% de los amantes de los coches nos compraríamos de tener suficiente dinero. Ya hablamos de la mítica historia del 300 SL (segunda parte), el coche que se hizo famoso por sus puertas con apertura en forma de alas de gaviota y porque causó sensación entre los famosos de Hollywood por su equilibrio perfecto de elegancia y deportividad.

Fue Max Hoffman (sí, el mismo del BMW 507), también importador de la marca para EE.UU. quien insistió en su creación. Tenía un chasis tubular y motor de 6 cilindros, 2.995 cc, con el que podía alcanzar, en los años 50, hasta 245 km/h de velocidad máxima. ¿Entiendes ahora por qué es tan cotizado y hay gente que ahorra 30 años para conseguir uno?

BMW 2002 (1968)

Cuando publicamos este espectacular vídeo de un BMW 2002 en América, ya hablé de que tenía una relación especial con este coche, ya que mi tío tuvo uno y recorrió nada menos que 700.000 kilómetros con él antes de jubilarlo. El antecesor de la exitosa Serie 3 de BMW (publicamos un vídeo que repasaba la evolución de la Serie 3 desde 1975 a 2011) sentó la base de las actuales berlinas deportivas de BMW. Mneción aparte merecen el BMW 2002 Tii (1972 – 1974) y el mítico BMW 2002 Turbo.

La producción del 2002 cesó en 1976 (empezó a fabricarse en 1968) pero su  estética (sobre todo el frontal con sus característicos faros y parrilla) influyeron mucho a los siguientes BMW.

Volkswagen Beetle Type 1 (1938)

En nuestro artículo especial del Volkswagen Type 1, el coche con mil apodos (Beetle, Escarabajo, Vocho, Käfer, Maggiolino…) ya hablábamos de que era uno uno de los automóviles más populares de todos los tiempos. En producción hasta el año 2003, se vendieron más de 21 millones de unidades.

Basado en las ideas de un ingeniero judío, Josef Ganz, en plena Alemania nazi, el Beetle debía ser el coche del pueblo. Décadas después sería un icono de la cultura sesentera, de las preparaciones y muchos no olvidaremos nunca la saga de Herbie.

Porsche 911 (1964)

Suceder a un mito como el 356 no era fácil. Porsche lo hizo creando EL DEPORTIVO (así, con mayúsculas), el Porsche 911. Creado por Ferry Porsche, Basado en la “anticuada” idea del todo atrás (motor tras el eje trasero y propulsión trasera), con motores bóxer de seis cilindros refrigerados por aire… aparecía un sueño. Su estética sigue vigente, generación tras generación (las mecánicas han evolusionado más) y es quizá el último de los diseños inmortales que permanece. Que sea por muchos años.

Vía: Askmen
Foto de apertura: Lebimmer

3 COMENTARIOS

  1. el traban no me parece un buen coche precisamente ni por estetica ni por su mecanica pero a los alemanes orientales como era lo que tenian pues era una maravilla

  2. El trabant en Alemania fué lo que el Seat 600 en España, el primer utilitario para el pueblo. Hoy en día se ven muchos circular por el Este de Europa.

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