Uber es el líder del mercado de coches compartidos. A pesar de sus polémicas – como la de los coches autónomos de San Francisco – y de la interminable competencia – como la propia Lyft o Waze Carpool -, siempre se han mantenido en lo más alto. Es más, siguen en lo más alto, pero podríamos estar en los primeros días de un cambio de paradigma, ya que Lyft supera a Uber en descargas diarias por primera vez en su historia.

¿A qué se debe? Como en tantas y tantas historias, existe un diablo que ordena. Algunos deciden posicionarse a su favor, algunos deciden posicionarse en su contra. Hablamos de Donald Trump, sus medidas contra los musulmanes y los mensajes lanzados desde Lyft, Uber y demás empresas respecto a lo que en redes sociales se ha etiquetado como #MuslimBan.

#MuslimBan: Donald Trump cierra las fronteras a los ciudadanos de países musulmanes

Todo empieza con el #MuslimBan. Donald Trump firma un decreto para prohibir la entrada de inmigrantes musulmanes procedentes de Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia, Yemen e Irak (vía El País). Las fronteras permanecerán cerradas para estos ciudadanos durante 90 días, contando desde el 27 de enero de 2017. No tardaron en conocerse los primeros afectados, así como las primeras protestas.

A pie de calle, el rechazo a la medida del actual presidente de los Estados Unidos ha sido mayoritario. La Fiscal General de los Estados Unidos interina, Sally Q. Yates, ha sido relegada de su cargo el lunes 30 de enero tras anular la orden de Trump. Igualmente, los líderes de algunas de las principales empresas tecnológicas del mundo respondían al veto racista, con mayor o menor contundencia (vía Xataka). Es aquí cuando entran Lyft y Uber.

#DeleteUber: las consecuencias de la falta de posicionamiento de Uber

Travis Kalanick, CEO de Uber, publicaba en su Facebook el comunicado que había transmitido a sus empleados. La misiva ha sido criticada por blanda, lo que se ha unido a las quejas por la presencia del CEO de Uber en un grupo de consejeros económicos de Trump. La gota que colmó el vaso fue cuando, durante una huelga de taxistas en el aeropuerto JFK de Nueva York, Uber básicamente tuiteó “nosotros sí te llevamos”.

La compañía fue criticada por intentar sacar beneficio durante la huelga, que se había establecido para protestar por el #MuslimBan. Mientras apps como Periscope añaden el mensaje “Orgullosamente creado en América por inmigrantes”, Uber permanece en un silencio en el que ya no importan sus disculpas posteriores: la gente se ha hartado.

Lyft, por su parte, publicaba una entrada en su blog en la que se establecía de manera firme contra Trump y sus medidas anti-musulmanes. Aseguran que son una empresa que creen en un mundo diverso, inclusivo y seguro, porque esa es la clase de comunidad que quieren que sea su mundo. Además, donarán 1 millón de dólares durante los próximos cuatro años a ACLU (Unión Estadounidense por las Libertades Civiles), organización que se está colocando como referente civil anti-Trump.

¿Resultado? Lyft supera a Uber en descargas diarias por primera vez en su historia, tal y como recoge The Verge. Los usuarios que han abandonado Uber se han movido hacia Lyft, empresa que ven con mejores ojos. No son descargas totales y Uber sigue teniendo el mayor trozo de tarta del mercado. Aun así, desde Uber han reaccionado, ofreciendo 3 millones en ayuda legal a sus conductores afectados y promocionando sus redes sociales con gente afín a ACLU.

Estos movimientos no han sido muy bien recibidos, pero demuestran que en Uber no están ciegos ante lo sucedido. Queda por ver si no es ya demasiado tarde y si perderán el liderato. De momento, la gente ha convertido #DeleteUber en trending topic y ha abrazado a Lyft. Es la diferencia entre quedarse callado o posicionarse contra el racismo.

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