Los atascos son la mayor pesadilla de muchos de nosotros. Todos nos hemos encontrado en uno y nos han entrado ganas de hacer un “Marge” desviándonos por el campo, pero esto no es posible por dos razones: nos pondrían una buena multa y no todos tenemos un 4×4 que pueda hacer eso.

Los atascos, además de cabrearnos, hacen perder tiempo y dinero. Investigadores de diversos países están trabajando para encontrar las formas de evitar los atascos, estudiando incluso el comportamiento de las hormigas.

Los Ángeles es una de las ciudades con el peor tráfico del mundo debido a la cantidad de vehículos que se desplazan por sus autopistas y calles cada día. INRIX calculó las horas “perdidas” al año por vehículo en atascos y Los Ángeles fue de ¡64,4 horas de media! Con la idea de reducir estos atascos la ciudad de Los Ángeles amplió la carretera más congestionada del país: la 405, que va desde San Fernando en el norte de Los Ángeles hasta Irvine en el sur haciendo un total de 117 km. Para la realización de las obras tuvieron que cortar al tráfico durante un fin de semana en 16 km de la autovía. Temían provocar uno de los atascos más grandes de la historia (incluso le pusieron un nombre, Carmageddon), sin embargo no fue tan malo como pensaban ya que muchos ciudadanos utilizaron sus bicis o viajaron entre los dos aeropuertos de la ciudad por 4 dólares.

 

autopista_eeuu

Pero después de cinco años y más de un billón de dólares de inversión, los conductores pierden de media un minuto más que antes de las obras. Lo que sí parece que han conseguido es que el tiempo que los conductores están en el atasco al final de la hora punta sea más corto. Respecto a nuestra duda, si más carreteras significan más atascos, hay dos corrientes de pensamiento:

  • Por un lado se encuentra la opinión Jim Bak director de INRIX en Kirkland, que defiende la inversión realizada por la ciudad de Los Ángeles, ya que vincula el aumento de los atascos con el crecimiento económico (más personas van a trabajar y después van a gastarse el dinero que ganan).
  • En el lado contrario se encuentra la opinión de Mathew Turner, economista, que habla de que, a veces, un aumento en la oferta de un bien o servicio (las carreteras en este caso) hace que la gente lo quiera aún más. Es decir, la gente piensa que al haber más carriles los atascos serán menores, por lo que más gente utiliza el coche y vuelve a producirse un taponamiento en las carreteras. Turner considera que la mejor solución a los atascos es cobrar una tasa a los que quieran acceder a las carreteras en la hora punta.

Y vosotros ¿qué pensáis?

Vía: SPCR

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta