Es bonito tener sueños. El de Marco Amoretti es surcar los mares… en coche. Este intrépido capitán de navío, además fabrica sus propios ingenios náuticos, rústicos, sí, pero totalmente artesanales. El último de ellos, transformar un Maserati Biturbo en una verdadera embarcación. Timón y ventana en el techo desde la que él mismo se asomaba para manejar el motor fueraborda en posición trasera de este curioso vehículo.

Marco Amoretti Maserati Biturbo anfibio 03

El objetivo de Amoretti era navegar el río Tíber hasta Venecia, desde la ciudad italiana de La Spezia, al noroeste del país entre Génova y Pisa, en su vehículo anfibio. Quería rodear la península hasta alcanzar la ciudad La Serenissima, pero la policía se lo impidió antes. Según nos cuenta la prensa transalpina, fue avistado entre el puente Vittorio y el de Ponte Milvio, próximos al centro de Roma.

Apunta nuestro seguidor de Facebook que nos dio la pista que “los Maserati Biturbo, desde el principio, siempre han hecho agua… sobre todo los primeros con carburadores”. ¿Quizá debería porbar a cambiar de vehículo? Porque Amoretti, “apodado autonauta”, ya había intentado esta hazaña en 2009, pero también fue frenado por las autoridades antes de conseguir su objetivo.

Marco Amoretti Maserati Biturbo anfibio 02

Desde aquí le damos una idea: profundizar en la ingeniería de su Maserati y convertirlo en un submarino, como el Lotus Esprit de James Bond. De este modo resultaría muy sencillo sumergirse a su paso por Roma y burlar la presencia policial. Luego quedarían muchas millas náuticas por recorrer para llegar a la bella ciudad de los canales, que se levanta sobre un archipiélago de 118 pequeñas islas unidas por 455 puentes. Una vez allí podía convertirse ¿por qué no? en el primer gondolero que manejase su embarcación con un tridente…

Decimos en España que “a la tercera va la vencida”. Sé fuerte, Marco. La próxima vez habrá más suerte.

Vía: Corriere della Sera

 

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta