Mercedes pondrá a la venta en octubre el CLS Shooting Break. Se trata de la carrocería familiar del coche con el que la marca estrenó en el año 2004 la categoría de los coupés de lujo con cuatro puertas y que ya está en su segunda generación. Mercedes presentó el prototipo en el Salón de Pekín de hace 2 años y ahora ya es una realidad. Es un vehículo para quienes buscan un coche de gran tamaño, con rasgos y porte deportivos, pero que necesitan el máximo espacio disponible para ocupantes y equipajes.

El diseño, con 4,96 metros de largo y 1,81 de ancho, responde casi como un calco a las formas del concepto que presentó hace ahora algo más de dos años y que ya hemos mencionado antes. La denominación de este modelo se refiere a unas versiones muy particulares desarrolladas, de mucho éxito en Gran Bretaña en los lejanos años 70 sobre algunos coupés, a los que se modificó la parte posterior para hacer sitio a equipos de caza o de golf (aunque también se hicieron algunas propuestas sobre berlinas, caso del Aston Martin Lagonda). Las formas, en todo caso, responden también a la función aerodinámica, ya que se ha logrado un coeficiente Cx de 0,29, una cifra sobresaliente se puede decir.

Por tamaño, precio y condición, cualquier familiar de las gamas medias de BMW y Audi, además del propio Clase E Estate, podría ser rival. El que más se aproximaría por su diseño sería el Jaguar XF Sportbrake.

La marca de la estrella lo presenta como un 4+1 plazas. Es decir, que la banqueta trasera se ha configurado para dos pasajeros muy bien tratados, pero no con solo dos plazas, sino dejando que el hueco central pueda ser ocupado ocasionalmente por otra persona. A ser posible, por un niño, al tener que sentarse casi a horcajadas del túnel de transmisión.

Mercedes ha buscado, en lo posible, rebajar el peso del CLS Shooting Brake y para ello ha utilizado con profusión el aluminio en elementos como el capó, las aletas, las puertas (que no llevan marco), el portón trasero o ciertas partes de los motores y las suspensiones. Esta estrategia le ha permitido ahorrar, sólo en las puertas, 24 kilos.

El maletero merece una mención aparte. No porque su capacidad (desde 590 hasta 1.550 litros) sea la mejor en coches equivalentes, que no lo es. Sobre todo, por el lujo, nunca visto, con el que se ha desarrollado al haberle dotado de un suelo de madera, al estilo de los yates. En concreto, de cerezo y roble negro. Por supuesto, también cuenta con raíles para organizar la carga y portón de accionamiento eléctrico. Además, la suspensión posterior es neumática, lo que permite mantener constante la altura del coche con independencia de la carga.

En el interior del habitáculo encontraremos diversas opciones de personalización, entre las que destacan los detalles en fibra de carbono o diversas maderas nobles. Otra cosa curiosa del interior es el botón que apretándolo retrae los reposacabezas traseros.

La dieta que hemos mencionado algo más arriba le ha venido bien a los motores, que serán cuatro: dos diésel y dos de gasolina, con potencias desde 204 hasta 408 caballos. Todos llevan cambio cambio automático 7G-Tronic Plus, arranque y parada automáticos y los más potentes con cada carburante, además, tracción a las cuatro ruedas. Los otros dos la llevan en el eje trasero.

Cabe la posibilidad de montar la tracción integral 4Matic en el CLS 350 CDI BlueEfficiency y en el CLS 500 BlueEfficiency. La suspensión trasera es neumática de serie en el Mercedes CLS Shooting Brake. El CLS Shooting Break incorpora, además, más de una docena de sistemas dirigidos a facilitar la conducción, a la prevención de accidentes o a la reducción de sus consecuencias.

Galería de imágenes del Mercedes CLS Shooting Brake

Ver galeria (16 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta