Para casi todo el mundo, el año 1929 supuso un antes y un después en la economía, ya que en ese año se produjo una devastadora caída del mercado de valores, más conocido como el crack del 29. En ese mismo año, un tal André Michelin viajaba en tren desde París hasta Cannes. Hasta aquí todo normal.

En ese viaje, Andre no pudo conciliar el sueño debido a al constante golpeteo de las ruedas de acero sobre las juntas de los cortos raíles de aquella época, y la deficiente suspensión del tren. ¿Qué hizo? Se puso a pensar en la posibilidad de construir un medio de transporte que fuera confortable y, sobre todo, silencioso.

The Micheline 6Durante el mes de octubre de ese año, los hermanos Michelin (André y Edouard) se pusieron manos a la obra para la creación de un vehículo calzado con neumáticos que pudiera circular por las vías del ferrocarril. Este transporte debía ser bastante ligero, debido al reducido peso que podían soportar aquellos neumáticos. En total, estos neumáticos podían soportar de 600 a 700 kilogramos.

Por lo tanto, en ese mismo año se construye el primer prototipo del Micheline y, dos años más tarde, en 1931, hace su debut en sociedad. Para promocionarse, este “medio tren medio autobús” recorre una gran cantidad de países de Europa, como Reino Unido, Noruega, Suecia, Bélgica, Holanda, Suiza, Italia, Austria, Hungría, República Checa y Polonia. Incuso cruza el charco y emprende un viaje a los Estados Unidos.

The Micheline 3La idea no conquista el mercado y solo consigue interesar a algunas compañías locales de las colonias francesas que firman pedidos con Michelin, mientras que en los países foráneos, el producto solo tiene cierto éxito en los Ferrocarriles de Mozambique, aún dependiente de Portugal.

Según cuenta Juanjo Olaizola, uno de los mayores expertos en historia ferroviaria de este país, en la Península Ibérica mostraron cierto interés en el Ferrocarril de Bilbao a Lezama y en el de Lutxana a Mungia, pero la Guerra Civil impidió que cuajara el proyecto. La crisis económica, primero, y el conflicto bélico mundial, después, dificultaron su implantación en España. El Micheline solamente llegó a verse en pequeños ferrocarriles franceses y en algunas de sus colonias africanas.

The Micheline 2¿Qué características tenía el Micheline? Este híbrido de tren y autobús podía transportar a 100 pasajeros sentados y a otros 40 de pie, además de 1.500 kilos de maletas. Traía consigo un motor de 400 CV y alcanzaba una velocidad máxima de 135 km/h, aunque normalmente circulaba a 120 km/h. En 1937 había en Francia 90 unidades de la Micheline en servicio y otras 10 en la red colonial.

Hoy en día solo hay tres Micheline que continúan en activo, llevando a cabo trayectos turísticos en Madagascar. En 1999 una de estas unidades fue repatriada a Europa, concretamente al Museo Vasco del Ferrocarril, para formar parte del patrimonio histórico de la empresa. Te dejamos con un vídeo para que puedas ver a la Micheline en funcionamiento.

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Vía: Ianvisits, El Correo
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