El conocido lema olímpico: “más rápido, más alto, más fuerte” parece haber guiado también a los ingenieros de Audi en la evolución presentada hace escasos días del superdeportivo germano.

En el aspecto exterior destaca la renovada parrilla delantera con las esquinas más redondeadas, los nuevos paragolpes y, sobre todo, los grupos ópticos, realizados íntegramente con tecnología LED y que agrupan tanto las luces de día, como las de cruce, carretera, antiniebla, intermitentes y luces de giro.

Pequeños cambios en el frontal hacen a este nuevo Audi R8 más atractivo
Pequeños cambios en el frontal hacen a este nuevo Audi R8 más atractivo

En la rejuvenecida carrocería llaman la atención multitud de apéndices aerodinámicos, tomas de aire, etc. (bien de serie u opcionales), que utilizan la tecnología CFRP (plástico reforzado con fibra de carbono) en su composición, ya que contribuyen a mejorar la aerodinámica, aportando una increíble resistencia en comparación con el peso suplementario que puede suponer su empleo. Se trata de una tecnología utilizada en la industria aeroespacial, la Fórmula 1 y, más recientemente, en los mejores superdeportivos del mercado.

Además dicha carrocería ha sido estudiada en sus más mínimos detalles para, gracias al empleo de la técnica de construcción ASF (Audi Space Frame) de Audi, que pese sólo 210 kg en la versión Coupé (con una tara total en vacío de 1.560 kg), y 216 kg en la Spyder (1.660 kg en este caso). Este ahorro se lleva al extremo en el caso del R8 V10 plus (sólo disponible como Coupé) con un peso total de 1.570 kg, eliminando material aislante, empleando bacquets con estructura GFRP (plástico reforzado con fibra de vidrio), frenos cerámicos o llantas más ligeras.

La aerodinámica también ha sido optimizada recurriendo a soluciones vistas en competición, como los bajos carenados que incluyen 5 tomas NACA y 2 difusores en la parte delantera (más carga en el eje anterior). El coeficiente aerodinámico varía entre unos excelentes 0,35 ó 0,36, dependiendo de la versión de la que se trate.

Poderoso motor, que en el Audi R8 V10 plus llega hasta los 550 CV
Poderoso motor, que en el Audi R8 V10 plus llega hasta los 550 CV

En lo que a las motorizaciones respecta se emplea un bloque V8 en la versión más “baja” de la gama con un 4.2 FSI que entrega 430 CV a 7.900 rpm y un par máximo de 430 Nm entre 4.500 y 6.000 rpm. Esto permite al R8 Coupé acelerar de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 300 km/h (utilizando el nuevo cambio S-tronic de 7 velocidades) y 4,6 segundos y 302 km/h en las mismas mediciones si el cambio es manual. En el caso del Spyder las cifras son similares (con 4,5 y 4,8 segundos respectivamente y una velocidad máxima de 300 km/h).

El siguiente escalón corresponde al V10 de 5.2 litros que ofrece 525 CV de potencia a 8.000 rpm y un par máximo de 530 Nm a 6.500 rpm. Con estos datos el R8 V10 Coupé acelera de 0 a 100 km/h en apenas 3,6 segundos y logra una velocidad punta de 314 km/h (con cambio S-tronic), la versión manual emplea 3,9 segundos y alcanza los 316 km/h. Por su parte el R8 V10 Spyder, con S-tronic, lo consigue en 3,8 segundos y la velocidad máxima es de 311 km/h (si emplea el cambio manual se conforma con 4,1 segundos y 313 km/h).

En el primer peldaño del “pódium” (ya que continuamos con el símil olímpico) encontramos el R8 V10 plus (solamente en versión Coupé) que sobre la misma base del propulsor anterior ha sido “exprimido” hasta alcanzar los 550 CV y un par máximo de 540 Nm a 6.500 rpm. Las prestaciones se ven mejoradas hasta conseguir llegar a los 100 km/h desde parado en 3,5 segundos y lograr una velocidad máxima de 317 km/h (si equipa el cambio S-tronic) y 3,8 segundos y 319 km/h (si el cambio es manual).

El Audi R8 V10 Spyder acelera de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y la velocidad máxima es de 311 km/h
El Audi R8 V10 Spyder acelera de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y la velocidad máxima es de 311 km/h

Y ya que hemos mencionado en varias ocasiones el nuevo cambio automático S-tronic de 7 relaciones, cabe decir que confiere al renovado R8 un comportamiento más deportivo al disponer de relaciones más cerradas. Puede utilizarse tanto desde la palanca de la consola central como desde las levas situadas tras el volante, por supuesto tiene modo Sport y “Launch Control” para realizar salidas fulgurantes.

Como no podía ser de otra forma el “rejuvenecido” Audi R8 emplea la conocida tracción quattro para poder transmitir tan descomunal despliegue de fuerza al suelo. Mediante un acoplamiento viscoso transmite un 15 por ciento del par al eje delantero y en el caso de necesitarlo (por pérdida de tracción en el eje trasero) puede mandar un 15 por ciento adicional. Para minimizar dichas pérdidas en el eje posterior dispone de un diferencial autoblocante mecánico.

Las suspensiones también aportan su “granito de arena” a la eficacia del conjunto, estando compuestas por paralelogramos deformables con brazos de aluminio forjados, en ambos ejes. En el caso del R8 V10 plus los muelles y amortiguadores utilizan un tarado específico, más deportivo. La versión V10 incluye además la suspensión Audi Magnetic Ride.

Los interiores son acordes con lo que se espera de un superdeportivo de estas características
Los interiores son acordes con lo que se espera de un superdeportivo de estas características

Las dimensiones de los conjuntos rodantes han sido elegidas para transferir adecuadamente la potencia de las plantas motrices a la carretera. En el caso de los R8 equipados con el motor V8 se emplean neumáticos en medidas 235/40R18 en el tren delantero y 285/35R18 en el trasero. Si el motor es el V10 las dimensiones son 235/35R19 en el eje anterior y 295/30R19 en el posterior.

Las llantas rodean los discos de freno perforados y ventilados que cuentan con un nuevo diseño ondulado que permite reducir las masas no suspendidas en torno a los 2 kg. Las pinzas de freno de aluminio son de ocho pistones en el eje delantero, y de cuatro pistones en el trasero. También puede equipar opcionalmente frenos carbonocerámicos (que son de serie en el R8 V10 plus).

El interior sigue la exquisita tónica de sus “hermanos” de marca, con acabados impecables y materiales nobles. No vamos a extendernos en demasía en el equipamiento que puede montar, pero hay desde un sistema de navegación plus hasta un equipo de sonido de la prestigiosa marca Bang & Olufsen, pasando por varios tipos de tapicería o elementos decorativos para los más variados gustos. También se puede personalizar recurriendo a los diversos paquetes del programa Audi exclusive.

El nuevo Audi R8 estará disponible en los concesionarios de nuestro país en el último tercio del presente año y su precio base rondará los 137.000 euros, que pueden verse notablemente incrementados por las numerosas opciones disponibles.

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