Aunque resulta evidente que los ingenieros de Ingolstadt saben conjugar como casi nadie elementos tales como la tracción total quattro, un potente propulsor V8 y una estética sumamente atractiva, el resultado final, por esperado, no deja de sorprendernos cada vez. En el caso del nuevo Audi RS 6 Avant se va un paso más allá, llevando estos conceptos hasta su extremo con el fin de ofrecer una máquina fabulosa por sus increíbles prestaciones.

El motor ya es conocido por la mayoría de vosotros, ya que nos encontramos ante un V8 TFSI biturbo de 4 litros de cilindrada que entrega una potencia máxima de 560 CV entre 5.700 y 6.700 rpm, así como un par máximo de 700 Nm entre 1.750 y 5.500 rpm. Este despliegue de fuerza es posible gracias al empleo de una renovada gestión electrónica apoyada en dos turbocompresores twin-scroll y un intercooler de grandes dimensiones, situados en el hueco interior formado por la V de los 8 cilindros. De esta forma todo el conjunto es más compacto y los conductos de admisión y escape son más cortos, con una notable mejoría en la circulación de los gases.

V8 TFSI biturbo de 4 litros, 560 CV y 700 Nm
V8 TFSI biturbo de 4 litros, 560 CV y 700 Nm

Con esta configuración tan poderosa las prestaciones dan un paso adelante, siendo capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 3,9 segundos o alcanzar una velocidad máxima autolimitada de 250 km/h. Opcionalmente, gracias al paquete Dynamic este registro puede subir hasta los 280 km/h e incluso ir un paso más allá con la opción Dynamic plus y llegar a los 305 km/h. Acompañado siempre de un espectacular sonido de sus escapes que pueden modificar su sonoridad gracias a unas válvulas neumáticas que, gestionadas electrónicamente, varían el recorrido de los gases. Por si no fuera suficiente, de forma adicional, se puede montar un escape más deportivo.

Si a nivel prestacional las mejoras son evidentes lo son aun mas a nivel de consumos, pues debido a una mayor eficiencia térmica y, sobre todo, al sistema de desconexión de cilindros (ayudado por el Start&Stop) se consigue reducir el consumo medio ponderado en un 40%, lo que significa apenas 9,8 litros cada 100 kilómetros. El Cylinder On Demand o COD (que así se denomina esta tecnología) permite que cuando el conductor no solicita todo el potencial del motor se desconectan los cilindros 2, 3, 5 y 8, funcionando entonces como si de un cuatro cilindros se tratara, hasta que vuelven a ser necesarios para ofrecer las máximas prestaciones, con un retardo apenas perceptible para quien conduce.

Este fantástico propulsor va inevitablemente unido a un cambio Tiptronic de ocho velocidades, en el que las primeras marchas son más cerradas, para garantizar un mayor poder de aceleración, y la octava es bastante más larga para obtener unos consumos “aceptables” rodando por autopista a alta velocidad. No podía faltar un modo “S” para que el conductor cambie de marcha manualmente a través de las levas situadas detrás del volante (o con la palanca).

Tampoco podía faltar el emblema tecnológico de la firma de Ingolstadt, que no es otro que la tracción quattro, que garantiza la máxima capacidad de tracción en cada momento gracias al empleo de un diferencial central autoblocante que reparte la fuerza entre ambos ejes, acompañado de otro que hace lo propio entre las ruedas del tren trasero.

Como novedad en un modelo de la gama RS de Audi se monta de serie una suspensión neumática, aunque con un tarado mucho más deportivo que el visto en otras versiones “más civilizadas”, de forma que reduce la altura de la carrocería en 20 mm, combinándose con un sistema de amortiguación variable en función de parámetros tales como el estado de la vía por donde se circule o el tipo de conducción efectuada, pudiendo variarse manualmente mediante el conocido Audi Drive Select.

De forma opcional, frente al anterior, se oferta el tren de rodaje deportivo plus, especialmente tarado, dotado de Dynamic Ride Control (DRC) que emplea muelles y amortiguadores multiaustables (conectados entre sí en diagonal mediante diversas canalizaciones y una válvula central), lo que evita pronunciados balanceos cuando se realiza una conducción decidida. A ello se suma la nueva dirección dinámica, que varía de forma continua tanto su nivel de asistencia como su desmultiplicación. Todo ello regulable también mediante el Audi Drive Select anteriormente mencionado.

Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos o alcanzar los 305 km/h
Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos o alcanzar los 305 km/h

Sin duda los frenos han de estar a la altura de las circunstancias para ser capaces de detener tamaño potencial. De serie se utilizan cuatro discos autoventilados de grandes dimensiones (390 mm de diámetro, los delanteros) que cuentan con un diseño “lobulado” para ahorrar peso no suspendido, además de pinzas de seis pistones. De forma opcional se pueden montar discos carbocerámicos que garantizan un mayor poder de retención y, sobre todo, más estabilidad térmica durante el uso intensivo. El Sistema Electrónico de Estabilidad (ESC) incluye un modo más permisivo para admitir una conducción extremadamente deportiva.

Como último aspecto a destacar de los trenes rodantes hay que mencionar las llantas forjadas en aluminio, con un diámetro de 20 pulgadas, que se montan de serie y que, opcionalmente, pueden alcanzar dimensiones de hasta 21 pulgadas con una gran variedad de acabados y colores.

En lo que al aspecto exterior respecta la carrocería recibe “dosis masivas” de aluminio y de aceros de alta resistencia, con lo que se consigue reducir el peso en cerca de 100 kg con respecto a la versión anterior, logrando notables mejoras a nivel prestacional y de consumo.

Estéticamente los modificados paragolpes delantero, con enormes tomas de aire sobredimensionadas, y trasero, así como  el resto de aditamentos aerodinámicos o decorativos específicos contribuyen a crear la sensación (totalmente cierta) de que nos encontramos ante un vehículo altamente prestacional. De todas formas la oferta de opciones de personalización resulta realmente mareante (tanto por su variedad como por los precios que alcanzan).

El interior rezuma deportividad y calidad a raudales, como por otra parte no es novedad en la marca germana, con innumerables detalles de equipamiento y multitud de instrumentos de control, para estar en todo momento informados de lo que ocurre en esta berlina familiar “hiperprestacional”. Se puede configurar completamente al gusto del comprador, variando materiales, combinaciones de colores o hasta la forma y tapizado de los asientos deportivos.

En fin, no queremos aburriros con descripciones tan pormenorizadas y, si realmente os podéis permitiros adquirirlo, os remitimos al configurador de la marca alemana (cuando esté disponible) para que os deleitéis un buen rato con las casi infinitas posibilidades ofrecidas.

Por el momento no ha sido facilitada ni la fecha de comercialización ni cuál será el importe final de la factura para hacerse con una de estas unidades. Así que podéis seguir mordiéndoos las uñas, al igual que hago yo…

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