No siempre somos conscientes del impacto que el avance puede tener en una ciudad. Hoy en día todo avanza muy rápido, ¿o acaso recuerdas cómo iba todo sin smartphones? Asistimos sin darnos cuenta a varias primeras veces. En la actualidad, los coches eléctricos y los coches autónomos van tomando más y más fuerza, por ejemplo. Pero, ¿cómo fue la llegada del primer coche de Madrid?

Imagina que eres un conde. Dispones de dinero y estás de visita en París. En la ciudad francesa ves esas espectaculares máquinas que te permiten moverte sin caballos. ¿Qué haces? Por supuesto, te compras uno y lo conduces hasta tu ciudad. Esto ocurrió en 1898. Nuestro protagonista es el conde de Peñalver, alcalde de Madrid, que hizo tal cual hemos descrito.

Atrajo un gran número de curiosos, casi tantos como el número de caballos que espantó. Para 1903 se hizo necesario establecer el Reglamento para la Circulación de Automóviles. Precisamente, el manual especificaba que los animales tenían preferencia, por lo que en caso de asustarles, debías parar tu coche. Poco a poco los coches se fueron haciendo con las calles… y claro, entonces se hizo necesario identificarlos. No tardó en llegar el primer coche matriculado en Madrid.

El humor de Madrid

Sería en 1926 cuando la ciudad tenía tanta circulación que se vio obligada a instalar discos luminosos para controlarla. El primer semáforo de Madrid se colocó en la calle Alcalá. Parece ser que fue recibido con cierto humor y desparpajo por los madrileños. El alcalde de entonces también estuvo involucrado, demostrando la eficacia del invento.

Semáforo en la calle Alcalá

“Comenzar el funcionamiento de las señales e iniciarse el chisporroteo de chistes y risas fue todo uno, acentuándose la juerga cuando surgía alguna pequeña confusión entre guardias y conductores de vehículos. Por ejemplo, si al aparecer la señal amarilla algún transeúnte cometía la “locura” de bajar de la acera, un grito general le advertía humorísticamente que se jugaba la vida. El transeúnte, azorado, retrocedía o buscaba a saltos un andén como quien en un naufragio busca una tabla salvadora” informaba el diario La Voz entonces. El artículo completo no tiene desperdicio.

Parece ser que el humor despertaba entre los habitantes de Madrid cuando se inauguraban esta clase de desarrollos. El 27 de mayo de 1968, el Nodo hacía notar los nuevos “enlaces viarios” en la glorieta de Atocha. El presentador informaba de la novedad de estos pasos a nivel “a los que el humor popular ha calificado como Scalextric”.

Estas son solo algunas muestras de la historia de la ciudad a través de los avances en el mundo del coche. Una historia que sigue avanzando y que no deja de avanzar. ¿Qué será lo siguiente?

Fuentes: ABC, “Inauguración de los discos luminosos” en Medium, Archivo del Nodo en RTVE, El Mundo

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