Durante el Salón de Shanghái que se está celebrando estos días se están presentando bastantes novedades. Otras marcas también aprovechan para comunicar sus intenciones de cara al futuro. Es el caso de Volvo, que ha confirmado que producirá su primer coche eléctrico en China. La marca sueca que es propiedad de Geely tiene la intención de electrificar toda su gama y la intención de haber vendido un millón de ejemplares para 2025 entre híbridos y eléctricos.

Del primer modelo eléctrico todavía no hay muchos detalles, pero ya se sabe que llegará al mercado en 2019. También que se asentará sobre la plataforma de arquitectura modular compacta (CMA), la misma que utilizará la futura Serie 40 de la que ya hemos visto los prototipos Volvo 40.1 y 40.2. Este eléctrico será un modelo global que se exportará desde China al resto de mercados del mundo. Más adelante se hará otro eléctrico con la plataforma SPA de la Serie 90 y del recién lanzado Volvo XC60.

La decisión de escoger China como enclave para la producción del eléctrico se debe al crecimiento que está teniendo en términos de industria automotriz. Dicho país es en el que más eléctricos se venden a nivel mundial y se están tomando medidas para incentivar estos vehículos y solventar los preocupantes problemas de contaminación y calidad de aire en las ciudades. “Va totalmente en línea con nuestros propios valores sobre medio ambiente, calidad y seguridad”, declara Hakan Samuelsson, director general de la marca.

En la actualidad Volvo cuenta con tres fábricas en China. En Daqing se producen los modelos de la Serie 90, en Chengdu fabrican la Serie 60 y en Luqiao se hará la futura Serie 40. Para conocer al primer eléctrico todavía quedan un par de años, pero la marca ya está tomando algunas medidas más inmediatas. Su primer objetivo es ofrecer versiones híbridas enchufables de todos los modelos de su gama. Una apuesta de futuro firme y enfocada a una movilidad sostenible.

Fuente – Volvo

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