Tras la victoria del inestable candidato republicano Doland Trump en las elecciones estadounidenses, varias esferas tiemblan ante los cambios que están por venir. Sin embargo el lobo ha ido vistiéndose de cordero a medida que se acerca la mudanza a la Casa Blanca: de repente su rival demócrata no era tan mala, el New York Times no era tan mal periódico y los supremacistas blancos son muy malas personas. Por el contrario se mantiene firme en su no lucha contra el cambio climático, invento de China, y en una particular guerra que parece estar gestándose en el ala derecha del partido contra Elon Musk. ¿De qué va todo esto?

La historia parece tener su origen en el posicionamiento público del CEO de Tesla ante la situación política en EEUU. Según publica la web Mashable, “A pesar de decir que se involucra en politica lo menos posible, Musk dijo que realmente no quiere a Trump al frente del partido republicano. “No tengo sentimientos muy fuertes excepto que con suerte Trump no consiga la nominación para el partido republicano”.

“Elon Musk ha defraudado a los contribuyentes americanos cerca de 4.900 millones en forma de subsidios, subvenciones y otros favores”

Al parecer uno de los principales propagandistas del partido de Trump ha lanzado una campaña llamada Stop Elon From Failing Again, con una cuidada página web, en la que se detallan todos los por qués de detener los planes de Musk. La iniciativa ha sido catapultada por el Sunlight Project, orquestada a su vez por el grupo conservador Citizens For The Republic, una “organización nacional dedicada a revitalizar el movimiento conservador y proteger América”. ¿Lucharán también por los derechos de los países del sur o han asumido que Norteamérica es todo el continente? ¿Una clase de geografía?

El caso es que esta organización pretende “acabar con la corrupción, el fraude y el abuso de los grandes contribuyentes de las grandes empresas”. Y afirman que “Elon Musk ha defraudado a los contribuyentes americanos cerca de 4.900 millones en forma de subsidios, subvenciones y otros favores”. Quieren acabar con él.

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Tesla, SolarCity, and SpaceX son los principales objetivos, y en la web ofrecen multitud de teorías apoyadas por artículos y datos sobre evasión de impuestos, el fracaso que supondrá Tesla en Europa y muchos datos económicos y cosas feas sobre los coches eléctricos y la instalación de paneles solares. El lobby petrolero no tiene nada que ver con esto, seguro.

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En el foro de la propia página de Tesla los usuarios hablan de la campaña. Algunos esperan que “sólo se trate de mentiras y no afecte a Tesla y a sus empresas”. No es la única web especilizada en “destapar” al verdadero Musk y sus evasiones de impuestos; la parecer tiene muchos enemigos que afirman que son los contribuyentes los que pagan su fortuna. El propio Musk se ha pronunciado en su cuenta de Twitter ante la polémica y los memes que han hecho de él.

Por el momento se desconoce si tomarán medidas legales contra las acusaciones de fraude emitidas por el ala conservadora, o se limitarán coger palomitas y disfrutar del espectáculo. ¿Se convertirá a partir de ahora en un asunto de posicionamiento político comprar un Tesla ?

Fuentes: Electreck, Stop Elon From Failing Again, Bloomerg, Gizmodo

Imagen destacada: Gizmodo

2 COMENTARIOS

  1. Tiene cojones que los de la industria petrolera y del automóvil convencional recriminen a otro obtener subvenciones, cuando ellos han recibido cientos de veces más.

    Ojalá se cambiarán las reglas de juego de la política económica y que no hubiera subsidios para ninguno. O en todo caso decidido por los contribuyentes de forma transparente y participativa.

    Es evidente que a la industria del petróleo no le convienen los coches eléctricos de Tesla.
    Pero la industria del petróleo no le conviene a la salud pública ni a la mayoría de los seres vivos (por el Calentamiento Global). En caso de tener que apoyar o incentivar algo públicamente, está claro que debería ser lo de Tesla; además por ser un vector estratégico, para que Estados Unidos sea líder en esta innovación tecnológica.

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