Hace 45 años que el hombre pisaba la luna y quedan pocos, aún sin concretar el número exacto, para que llegue a Marte. De hecho, la NASA ya está preparando el transporte con el que los loables astronautas que lleguen al planeta marciano se moverán a lo largo de la superficie.

El vehículo de exploración del espacio, en sus siglas en inglés SEV, está diseñado para moverse en la superficie rocosa de Marte como Pedro por su casa. Para ello, le han dado un diseño flexible y ligero para circular en gravedad 3,7, y una forma de pecera que permite una gran visibilidad y le da un formato muy distinto al de los primeros coches que pasearon por la superficie lunar. Puede que los antiguos diseños no fuesen tan cómodos y por eso en el diseño de este nuevo vehículo cosmonauta, en el que ha participado el último hombre en pisar la Luna, Harrison Hagan Schmitt, decidieron cambiar tanto el formato.

Vehículo presurizado para conducir en Marte

Vehículo presurizado para Marte

Para probar cómo se adapta al terreno de este transporte tan especial, se han realizado pruebas en el campo de Marte de la NASA donde existe una fiel recreación de la superficie del planeta rojo, decorada con colinas, pequeños cráteres y grandes rocas que simulan el terreno rugoso. Con seis ruedas dobles sobre las que apoyarse y unas buenas suspensiones, el SEV parecen haber conseguido unos buenos resultados que pocos han podido probar aún pero que demostrará su verdadera validez una vez esté en el planeta rojo.

El coche ya lo tenemos pero parece que nos queda más tiempo para llegar a Marte, falta un hándicap por resolver y no es uno de los fáciles, el viaje a Marte. Su posición de rotación más cercana a la Tierra es de, nada más y nada menos, 59 millones de kilómetros, lo que equivale a más de 1.400 vueltas a la tierra por la zona del Ecuador.

Coche presurizado para ir a Marte

Esta distancia se repite una vez cada 1,88 años y los técnicos espaciales la aprovechan para el lanzamiento de sondas para enviar pequeños vehículos no tripulados como el Mars Rover Curiosity que ya circula sobre la superficie roja. Ese momento sería el indicado para lanzar a los astronautas junto con el SEV que, para aguantar el viaje de más de 59 millones de kilómetros, serían inducidos a sueño profundo que les amenizaría el largo trayecto. Lo único que a ver quién se pide conducir primero después de tanto tiempo dormidos.

Fuente: Space y Business Insider
Imagen: NASA

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