Volkswagen aparecía en el Salón del Automóvil de Ginebra con el propósito de no hablar de los motores TDI trucados, que desde hace seis meses afectan a casi 600.000 vehículos por fraude en la homologación de emisiones, y con el objetivo de presentar su nuevo up!. Los planes no salieron como la marca alemana había deseado.

Simon Brodkin, un médico británico convertido en cómico y famoso por colarse en otros eventos entre los que destaca la reunión de la FIFA en la que le lanzó billetes al presidente Joseph Blatter, subió al escenario disfrazado de mecánico para “reparar” el coche ante la mirada atónita del consejero de Volkswagen Jürgen Stackmann.

“Disculpen, tengo el nuevo software trucado. Nadie se va a dar cuenta de éste, sólo voy a instalarlo ahora”, comentaba el cómico antes de colarse debajo del coche. “No necesita reparación, es un auto perfecto”, respondía Stackmann intentando controlar la situación. El activista sentenciaba antes de que la seguridad del salón le sacara de allí: “está bien mientras nadie lo note”.

Stackmann sonrojado, después del boicot sufrido, retomó la demostración del up! para poder cerrar así el mal trago en la primera aparición de la marca tras el escándalo y la gran cita europea de la industria del automóvil.

Vía: Motorpasión
Vídeo: WSJ

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