Después de las críticas que había recibido el modelo anterior, desde la marca surcoreana se habían puesto como meta someter a uno de sus productos-estrella, el SsangYong Rodius, a una importante “cura de rejuvenecimiento”. Tras “pasar por la clínica” y a pesar de utilizar la misma plataforma que la anterior generación, se han llevado a cabo importantes modificaciones que contribuyen a la consecución de un producto muy completo, que fue dado a conocer al público en general en la pasada edición del Salón del Automóvil de Ginebra.

No conviene olvidar que el SsangYong Rodius es uno de los vehículos más importantes para la firma surcoreana, su modelo más vendido. En España, por ejemplo, esto supuso que de la anterior generación, entre 2.005 y 2.012, se adquirieran un total de 14.531 unidades.

Pero ha llegado una “nueva etapa”. Antes el Rodius era un monovolumen al uso (MPV) y ahora se enmarca dentro de un nuevo concepto que se ha dado en llamar APV (vehículo todo-uso), una especie de mezcla entre monovolumen y SUV, que permita a toda la familia disfrutar de las actividades al aire libre, sea cual sea el terreno en el que éstas se desarrollen…

Los cambios estéticos aun siendo importantes no son los fundamentales. Las formas, tanto del frontal como de la parte trasera, se corresponden casi punto por punto con las del prototipo presentado hace algunos meses de forma que, a pesar de sus considerables dimensiones, se ha procurado que visualmente muestre un diseño mucho más atractivo que el de la anterior generación, que ya llevaba en el mercado desde el año 2.005 y se había quedado algo obsoleta.

Si miramos a este nuevo Rodius de frente, inmediatamente nos daremos cuenta de las diferencias, con unos faros de formas mucho más angulosas que delimitan por los lados una parrilla formada ahora por tres lamas horizontales cromadas dobles, en cuyo centro se sitúa el logo de la firma coreana. Justo debajo podremos vislumbrar nuevas inserciones, también cromadas, que aligeran visualmente las formas del paragolpes, aparte de diversas aberturas de ventilación y los faros antiniebla delanteros.

En la parte trasera la evolución también ha resultado notable, con un pequeño spoiler superior, que integra la tercera luz de freno, un cristal que ocupa el tercio superior del portón, unos grupos ópticos bastante más afortunados en su diseño que los anteriores y que se sitúan en una posición algo más elevada, y un paragolpes posterior que completa un conjunto más moderno, donde se incluyen los elementos reflectantes, los antiniebla traseros y los sensores de aparcamiento.

Si nos centramos ahora en la vista lateral hasta el más inexperto se dará cuenta inmediatamente de la gran evolución sufrida, y más aún si nos detenemos en el tres cuartos trasero (con la controvertida forma del “pilar D” de la anterior generación) que ahora ha sido mucho mejor resuelto.

Pero tan importantes como los cambios exteriores (los primeros en los que se fijará el posible cliente), lo son los interiores. Y aquí destacan elementos tales como el nuevo conjunto central de instrumentación LED, el renovado navegador (que todavía no montaban las unidades pre-serie que condujimos en la presentación), una guantera central de nuevo diseño, o el ordenador de a bordo, situado tras el volante y desde donde se pueden gestionar aspectos tales como consumos, autonomía, velocidades medias, etc. Además de diferentes tapicerías y combinaciones de color, dependiendo del pack de equipamiento final elegido.

La gran baza del Rodius sigue siendo su espacio y modularidad interior, con sus numerosas posibilidades de configuración de los 7 asientos disponibles (por temas de homologación) y sobre todo por el volumen de maletero, que con todas sus plazas operativas alcanza un volumen de 875 litros (35 litros más que la versión anterior), pudiendo llegar hasta unos increíbles 3.146 litros con los asientos de la segunda fila plegados y los de la tercera retirados. Todo ello es posible porque este modelo es ligeramente más largo, más ancho y alto que su predecesor (5,13 m. de longitud; 3,00 m. de batalla; 1,85 m. de altura y 1,91 m. de anchura).

También se ha mejorado notablemente en un aspecto en el que el público cada día hace más hincapié, como es el de la seguridad, tanto pasiva como activa. Esta nueva generación del Rodius sigue contando con un chasis de acero ultra-rígido, así como con barras de protección lateral, pero como novedad incorpora, aparte del doble airbag frontal, los airbags laterales (con los que no contaba la anterior versión).

Adicionalmente se incluyen todo tipo de ayudas electrónicas: desde el ABS-EBD (repartidor de frenada), al BAS (ayuda frenada emergencia), pasando por el ARP (sistema antivuelco), hasta un más avanzado FTCS (control de tracción), e incluso el HDC (control de descenso de pendientes) para la versión dotada de tracción total AWD. En un vehículo tan demandado por las familias numerosas será de agradecer la incorporación, por fin, de los anclajes Isofix que tampoco equipaba la generación anterior.

En cuanto a la motorización el nuevo SsangYong Rodius equipa un único propulsor, ya visto anteriormente tanto en el Action Sports como en el Rexton W. Se trata de un turbodiésel (tipo Common Rail) de 4 cilindros en línea y 1.998 centímetros cúbicos, sobrealimentado mediante un turbocompresor de geometría variable, capaz de proporcionar una potencia máxima de 155 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 360 Nm entre 1.500 y 2.800 rpm, todo ello con un consumo medio combinado de 7,5 l/100km y unas emisiones de 199 g/km, gracias a lo cual se conforma con un impuesto de matriculación reducido del 9,75%.

Por lo que respecta a las trasmisiones se presenta una nueva caja de cambios manual de 6 relaciones (la anterior sólo tenía 5 marchas), acompañada también por una caja de cambios automática de 5 velocidades (de origen Mercedes) que ha sido convenientemente optimizada.

También hay modificaciones en cuanto a la tracción total AWD, pues el sistema anterior era de tipo “bajo demanda” en el que siempre se circulaba en tracción total (aunque las circunstancias no lo requiriesen) ya que el reparto de potencia se producía en una proporción mínima 10/90 (eje delantero/trasero). El nuevo Rodius en el modo 2H circula solamente impulsado por las ruedas traseras, con la consiguiente ventaja en cuanto a consumos y desgaste de piezas, y sólo cuando se necesita verdaderamente la tracción 4×4 se pasaría a utilizar la posición 4H, con un reparto de par 50/50, con bloqueo del diferencial central y, por último, tendríamos la posición 4L, con un desarrollo más corto para afrontar fuertes desniveles.

Si nos referimos al equipamiento encontraremos varios niveles diferenciados:

SsangYong Rodius e200Xdi

Que se constituiría como la versión de entrada a la gama, e incluye:

  • Aire acondicionado dual
  • Doble airbag frontal y lateral
  • ABS + EBD + FTCS + ESP + ARP
  • Llantas de 16”
  • Anclajes Isofix
  • Ordenador de a bordo
  • Radio CD con MP3
  • Manos libres Bluetooth
  • Puerto USB y Aux

SsangYong Rodius e200Xdi Premium

Que añade a lo anterior:

  • Climatizador dual
  • Volante multifunción
  • Cristales tintados
  • Rieles de techo
  • Sistema multimedia con navegador, DVD y cámara de visión trasera
  • Llantas de aleación 16”

SsangYong Rodius e200Xdi Premium Automático

Que incluye adicionalmente:

  • Cambio automático
  • Control de velocidad (sólo disponible con el cambio automático)

SsangYong Rodius e200Xdi Limited

Con el siguiente equipamiento adicional:

  • Tapicería de cuero
  • Asientos y volante calefactables
  • Llantas de aleación 17”
  • Techo solar eléctrico

SsangYong Rodius e200Xdi Limited Automático

Que al igual que en el caso anterior añade:

  • Cambio automático
  • Control de velocidad

SsangYong Rodius e200Xdi Limited AWD Automático

Que se establece como el tope de gama e incrementa su equipamiento con:

  • Tracción 4×4 conectable
  • Reductora
  • Llantas de aleación de 17”

Los precios resultan sumamente competitivos, comenzando en los 28.280 euros del Rodius e200Xdi y finalizando en los 38.900 euros del Rodius e200Xdi Limited AWD Automático, con la única opción de la pintura metalizada, con un montante de 460 euros. Como novedad cabe señalar que todos los modelos de SsangYong Rodius cuentan con 5 años de garantía de fábrica.

Pero estas tarifas se pueden ver notablemente reducidas por las cuantiosas campañas promocionales, por parte de la marca, a las que se sumarían diversas ayudas. A saber:

  • 3.000 € en toda la gama, como promoción de lanzamiento.
  • 2.000 € gracias al Plan de Fidelización, si se entrega un Rodius de la anterior generación al comprar uno nuevo.
  • Entre 2.000 y 3.000 € de exención del impuesto de matriculación al poder matricularlo como vehículo mixto-adaptable.
  • Entre 1.000 y 1.500 € (reducción del 50% del impuesto de matriculación) si se trata de una Familia Numerosa.
  • 1.500 € adicionales si se adhiere al Plan Pive 2 del Gobierno.

En cuanto a su comportamiento dinámico, en la corta toma de contacto que tuvimos, y a falta de una de nuestras habituales Pruebas a Fondo, cabe destacar el que, a pesar de sus grandes dimensiones se conduce francamente bien en ciudad, sobre todo las versiones equipadas con el cambio automático. Basta con indicar dónde queremos ir y este APV (como ahora le gusta llamarlo a la marca coreana) seguirá sin problemas nuestros deseos. Lo condujimos por avenidas amplias en las que no tuvimos que realizar laboriosas maniobras, otra cosa será a la hora de callejear por sitios angostos.

Su postura de conducción sobreelevada nos permite “otear” el tráfico sin problemas y anticipar suficientemente nuestras reacciones. El motor tiene suficiente empuje como para salir airosos de cualquier situación. Lo que no pudimos fue establecer cifras de consumo en estas circunstancias, que con toda seguridad serán algo elevadas, por la gran masa a desplazar (algo más de 2 toneladas) y por carecer de un sistema Sotp&Start. La visibilidad trasera se ve penalizada por los reposacabezas de la última fila, por lo que deberemos ser precavidos y fiarnos de lo que veamos por los grandes espejos laterales o por la cámara de visión trasera que nos ayudará en las maniobras.

Si dejamos atrás la urbe, por vías de alta capacidad, el propulsor muestra suficiente poder de aceleración para mantener cruceros legales o realizar incorporaciones y adelantamientos, si bien durante la prueba el vehículo circulaba casi vacío (con dos pasajeros y sin equipaje). Habrá que verlo a plena carga, con las 7 plazas ocupadas y el equipaje correspondiente.

Cuando abandonamos la autovía para dirigirnos por reviradas carreteras nacionales y autonómicas a nuestro punto de reunión, un enclave maravilloso de la sierra madrileña llamado Aldea Santillana (lugar absolutamente recomendable), debemos ser conscientes que sale mucho más a cuenta el mantener una conducción fluida, sin bruscas aceleraciones y frenadas, de forma que gracias a las rediseñadas suspensiones (sobre todo en el eje posterior) el pasaje apenas se de cuenta de los baches e irregularidades del firme, así como de los “guardias tumbados” que nos encontramos al atravesar las pequeñas poblaciones.

En fin un producto que hará las delicias de los más pequeños de la casa, gracias a las múltiples combinaciones de los asientos y al equipamiento multimedia disponible, y también de los padres (sobre todo de familias numerosas) que llevarán a la prole entretenida y además no tendrán necesidad de dejar nada en casa para pasar las vacaciones.

¿Estas interesado en el SsangYong Rodius 2013?, pudes leer también la opinión de Autonoción.com

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