La palabra Alltrack en Volkswagen está reservada a los modelos más polivalentes de la gama. En inglés significa algo así como “todo tipo de pista” y exactamente para eso ha sido concebido el Volkswagen Passat Alltrack que probamos esta semana. Forma junto al Golf Alltrack la alineación de familiares con espíritu aventurero y plantea la cuestión de sí es realmente necesario comprarse un SUV para llevar a cabo ciertos recorridos.

La tendencia del mercado en los últimos años apunta claramente a los SUV, cuyas cifras de ventas no dejan de subir. Vehículos sobreelevados para conseguir algunos centímetros extra de altura libre al suelo, con un buen espacio interior y, en algunos casos, la posibilidad de tener tracción total. Pero, ¿y sí os decimos que todas estas características las encontramos en este familiar? Como veremos a continuación, la versatilidad es una de las claves para un modelo como el Passat Alltrack.

Y todo ello utilizando una base de confianza como es el Volkswagen Passat Variant, la versión familiar del popular modelo alemán que lleva en el mercado más de cuatro décadas. El Passat llegó por primera vez al mercado en el año 1973 y en la actualidad estamos con la octava generación. Está asentada sobre la plataforma MQB, muy popular en el Grupo Volkswagen y utilizada por otros modelos como los Golf o Tiguan, además de en otras marcas como Audi, SEAT o Skoda.

Exterior

El diseño del Passat es fácilmente reconocible porque sigue la tradición y las líneas maestras de la marca. La octava generación introduce unos rasgos más dinámicos, siguiendo los pasos del Golf. En el frontal destaca su parrilla alargada con lamas cromadas horizontales, que integra el logotipo, la inscripción ‘Alltrack’ y que queda flanqueada por unos faros LED de nuevo diseño. En el Alltrack tenemos un paragolpes específico con una protección de aspecto metálico en la parte inferior.

La línea lateral de este Passat familiar es bastante imponente debido a su longitud. En esta vista se aprecia una nervadura que atraviesa todo el coche pasando por los tiradores de las puertas y las características barras del techo. En el Alltrack aparecen las llantas de 18 pulgadas, opcionales y específicas de esta versión, o que los bajos y los pasos de rueda están recubiertos por plástico negro para acentuar su robustez.

En la zaga encontramos unos nuevos pilotos traseros LED más estrechos que quedan divididos cuando se abre el portón. También hay un paragoles específico del Alltrack, con la parte inferior cubierta por plástico y rematado con una protección plateada. Llama la atención las estrechas ‘salidas del escape‘ situadas a los laterales. Son falsas, se trata de dos molduras que quieren dar ese efecto, pero el escape de verdad está por detrás y apuntando hacia abajo.

El Volkswagen Passat Alltrack solamente se ofrece con la carrocería familiar. Mide 4,77 metros de largo, 1,83 metros de ancho y 1,53 metros de alto; con una distancia entre ejes de 2,79 metros. Si viendo las fotos piensas que este ejemplar tiene un aspecto más imponente que el Passat Variant, puede que se deba también a que su carrocería ha sido elevada 2,75 centímetros más. Eso lo coloca con una altura libre al suelo de 17,4 centímetros.

Interior

En el exterior era más fácil distinguir el Passat Alltrack de un Passat Variant ‘normal’, pero en el interior será casi imposible. A excepción de unas inscripciones con el nombre del modelo, la tapicería específica o el modo off road en el Drive Profile Selection; el resto es todo igual. Nos encontramos de esta forma con un salpicadero muy horizontal con un reloj analógico que da el toque retro y con una moldura frente al copiloto que une las salidas del aire imitando su forma.

La consola central recibe una gran pantalla táctil de 8 pulgadas desde la que se controlan todas las funciones del sistema multimedia. Por debajo están los controles de la climatización (trizona en nuestra unidad) y en la zona de la palanca de cambios tenemos unos cuantos botones más para arrancar el motor o cambiar los modos de conducción. Un elemento que destaca y que es de serie en el Passat Alltrack es el Volkswagen Digital Cockpit, la instrumentación digital formada por una pantalla de 12,3 pulgadas.

La calidad de este modelo es muy buena, tanto que incluso está a la altura de algunos rivales premium. Solamente nos pueden ‘chirriar’ unos plásticos duros en el interior de las puertas, por lo demás son plásticos más blandos con buenos ajustes. Los umbrales de las puertas tienen una moldura de acero inoxidable, pedales de aluminio y tapicería mixta con revestimientos de Alcántara. La iluminación ambiental contribuye a crear una atmósfera agradable y distinguida.

En cuanto a espacio y habitabilidad, el Volkswagen Passat Alltrack, será uno de los referentes en el segmento. Las plazas delanteras son simplemente sobresalientes, tanto por espacio como por comodidad. Estos asientos ergoComfort tienen ajustes eléctricos, tienen función masaje y son calefactados y ventilados. Las plazas traseras no se quedan atrás y por anchura y espacio para las piernas permiten albergar tres adultos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la plaza central tiene una forma más desfavorable y un túnel de transmisión bastante prominente.

Maletero

El maletero del Passat Alltrack va totalmente acorde al espacio que encontramos en el habitáculo. Tiene 639 litros de capacidad, una muy buena cifra aunque algo por debajo de los 650 litros del Passat Variant debido a la tracción total. Aún así, tiene unas formas muy aprovechables y una boca de carga que se queda a una altura correcta. Bajo el piso, ¡sorpresa!, hay una rueda de repuesto del mismo tamaño que el resto, algo muy poco habitual hoy en día.

Otro punto que destaca en este modelo es la facilidad para plegar los asientos traseros. Basta con tiras de dos palancas (una a cada lado) para que caigan los asientos (60:40) y tengamos una superficie completamente lisa. De esta forma la capacidad asciente hasta los 1.769 litros.

Equipamiento

Para hablar del equipamiento del Volkswagen Passat Alltrack hay que tener en cuenta que no es un modelo diferente en la gama. Se puede decir que es un Passat Variant con un acabado tope de gama y muchos elementos exclusivos. Además nuestra unidad de pruebas contaba con un extenso equipamiento opcional, haciendo que la factura final se encareciese y quedara cerca de los 50.000 euros.

De serie ya trae ese aspecto exterior que le da tanta personalidad. Los bajos de la carrocería cubiertos de plástico negros, las protecciones metálicas delante y detrás o las barras del techo vienen incluidas. También las inscripciones con la palabra ‘Alltrack’ tanto en el exterior como en el interior del vehículo. Otros elementos incluidos son los retrovisores abatibles eléctricamente y calefactables, control de asistencia para arranque en pendientes y para descenso de pendientes o el climatizador de tres zonas.

Actualmente, como acción promocional de lanzamiento tenemos las llantas de 19 pulgadas, los faros LED High, el sistema multimedia Discover Pro con pantalla de 8 pulgadas y el Volkswagen Digital Cockpit incluidos sin coste adicional. Pero en nuestra unidad encontramos muchas cosas que le hacen estar un paso por delante, sobre todo en materia de seguridad.

De serie tiene el Front Assist con freno de emergencia en ciudad o el reconocimiento de señales, pero opcionalmente podemos equipar otros sistemas como el asistente de cambio de carril (con mantenimiento), detección de peatones, Park Assist, Trailer Assist (para maniobrar con remolque) o vista de entorno de 360º. Otras opciones llamativas que tenía nuestra unidad eran los asientos ergoComfort con ajuste eléctrico, climatización y masaje; o la iluminación ambiental.

Motor

La mecánica que lleva bajo el capó nuestro Volkswagen Passat Alltrack es el conocido 2.0 TDI de 190 CV ligado al cambio automático DSG. Un diésel turboalimentado de cuatro cilindros que se coloca como la opción intermedia dentro de la gama de motores que ofrece este modelo. En diésel el acceso es el mismo 2.0 TDI con 150 CV (cambio manual) y el tope es el 2.0 TDI biturbo con 240 CV (cambio DSG). El único gasolina es el 2.0 TSI de 220 CV.

Por lo tanto tenemos entre manos la que es probablemente la elección más equilibrada. Con este motor de 190 CV y 400 Nm de par encontraremos el punto intermedio entre prestaciones y buenos consumos. Solamente puede ir con la transmisión automática DSG de doble embrague y seis velocidades y con la tracción total 4MOTION (toda la gama Alltrack la lleva). Acelera de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos, tiene una velocidad máxima de 228 km/h, su consumo homologado se queda en 5,2 l/100km y sus emisiones de CO2 son de 137 g/km.

Este motor 2.0 TDI de 190 CV es que incorpora el sistema SCR (Selective Catalytic Reduction) para reducir los óxidos de nitrógeno mediante la inyección de AdBlue. Otro detalle técnico es que la tracción total 4MOTION va acompañada por el diferencial Haldex de quinta generacion, que según la marca, se anticipa y es más rápido en el reparto de potencia entre un eje y otro. De forma opcional puede incorporar el bloqueo electrónico del diferencial XDS.

Comportamiento

Cuando nos ponemos en marcha con el Volkswagen Passat Alltrack notamos no hay sorpresas en el comportamiento del archiconocido motor diésel del Grupo. Es bastante refinado incluso en frío, aunque nos llegarán algunas vibraciones y el sonido típico de este tipo de mecánicas. Sin embargo, la insonorización en el habitáculo está muy bien resuelta y tendremos un buen confort en marcha incluso a velocidades elevadas. A pesar de tener 190 CV lo cierto es que no tendremos una sensación de potencia exagerada y eso se debe a los 1.700 kg de peso del familiar.

El cambio DSG de seis velocidades tampoco ayuda a conseguir sensaciones, ya que su puesta a punto apuesta por la comodidad (en la mayoría de los modos de conducción). Su comportamiento es correcto, aunque se antoja algo brusco en maniobras y a bajas velocidades. Para rodar con cierta alegría la mejor opción será seleccionar el modo manual e ir cambiando con las levas situadas detrás del volante. Aunque habrá que tener en cuenta su reducido tamaño para que no haya contratiempos a la hora de encontrarlas.

Y hablando de modos de conducción, el Passat Alltrack nos trae el Drive Profile Selection para adaptarse a cada situación. Cuenta con los habituales modos Eco, Normal, Sport e Individual; pero además añade el Offroad. Con solo tocar un botón y elegir modo, se regulan algunos parámetros como la sensibilidad del acelerador, el comportamiento de la caja de cambios o del control de tracción. Hay que decir que las diferencias no son radicales pero que sí nos ayudarán en el día a día. Por ejemplo el modo Eco permite ir ‘a vela’ (desconectando la transmisión del motor) para ahorrar combustible, mientras que el modo Sport apura las marchas y endurece la suspensión.

Conduciendo por todo tipo de vías y en modo Normal notamos que el Passat Alltrack es un coche cómodo de usar, pero que no decepciona en ningún sentido. En algunas curvas podemos encontrar cierto balanceo de la carrocería debido a sus dimensiones, pero en general el comportamiento es muy correcto. La suspensión tiene un buen tarado en todos los modos, mientras que la dirección ‘peca’ de asistida incluso en el modo deportivo. Los consumos son un punto a favor, obtenemos medias de 7 litros en la mayoría de situaciones, estando en carretera por debajo de los 6 y en ciudad por encima de 8.

En nuestros desplazamientos diarios y en condiciones normales nos encontrábamos con el comportamiento del un Passat Variant de tracción delantera, con su comodidad y aplomo característicos. Sin embargo, esto es un Alltrack y eso hay que comprobarlo. Fuera del asfalto y con el modo Offroad activado vamos notando como también empuja el eje trasero cada vez que el delantero pierde tracción. La mayor altura libre hace que tengamos más confianza en camino (sin olvidarnos que no estamos al volante del un Mercedes Clase G) y el descenso en pendientes nos facilita cualquier bajada prominente.

Veredicto de coches.com

Acaba nuestra prueba del Volkswagen Passat Alltrack con buenas sensaciones y con misma pregunta dando vueltas en nuestra cabeza: ¿es tan necesario comprar un SUV? La mayoría de usuarios no sacarán su coche del asfalto, pero si eres de esos que frecuenta algunos caminos o zonas de nieve, este familiar iguala en capacidades a la mayoría de SUV. Y en carretera su dinámica es mejor debido a que tiene el centro de gravedad más bajo.

Estéticamente será fácil de diferenciar del Passat Variant gracias a las protecciones plásticas de los bajos o a su mayor altura libre al suelo. En el interior hay cambios menos significativos, pero cuenta con un equipamiento bastante completo y una sensación de calidad a la altura de algunos premium. La parte negativa es el precio de los extras y el encarecimiento final que conlleva tener la inscripción Alltrack y que ha de ser tenida en cuenta.

El comportamiento con el motor diésel 2.0 TDI de 190 CV, el cambio DSG y la tracción 4MOTION es intachable, probablemente la opción más lógica de su gama de motores. Tiene una puesta a punto que busca la comodidad, pero gracias a los diferentes modos de conducción podremos adaptarnos a cualquier situación. Y cómo no, también salir fuera del asfalto (siempre con moderación) que es una de las finalidades principales de esta versión.

Precios

Motor Cambio Tracción Precio
2.0 TSI 220 CV DSG 7v 4MOTION 44.950 €
2.0 TDI 150 CV Manual 6v 4MOTION 41.120 €
2.0 TDI 190 CV DSG 6v 4MOTION 45.200 €
2.0 TDI BiT 240 CV DSG 7v 4MOTION 48.910 €

Lo mejor

  • Comodidad al volante
  • Plazas traseras amplias y maletero destacable
  • Válido para cualquier tipo de terreno

Lo peor

  • Levas de cambio DSG pequeñas
  • Precio final con opcionales
  • Si no vas a sacarlo del asfalto sale mejor el Passat Variant

Galería de fotos:

Ver galeria (42 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta