La práctica ha demostrado que más carreteras no significa reducir los atascos. Aunque pueda parecerlo a simple vista, no es una relación de causa efecto. Los científicos aseguran conocer las causas de los embotellamientos, pero no es sencillo dar con una solución. Desde estudiar a las hormigas a monitorizar las Redes Sociales, reducir la velocidad… los atascos siguen siendo una pesadilla, y sobre todo el las zonas más pobladas. ¿Un ejemplo? El mega atasco en China que se produjo la semana pasada.

Cualquiera de las operaciones salida o retorno se quedan pequeñas comparados con este atasco de más de 100 kilómetros en las inmediaciones de Pekín, a la vuelta de vacaciones. Era un día festivo nacional y millones de personas aprovecharon para desplazarse.

gran atasco china 2015

 

Millones de conductores (bastante inexpertos en su mayoría, pone los pelos de punta moverse allí) de vuelta de puente y un ingeniero poco capaz bastaron para generar este monumental atasco. Y es que en este caso hay un culpable claro, un cuello de botella. De los 50 carriles disponibles de entrada al peaje, se pasa inmediatamente después a menos de la mitad.

Hace tiempo te contamos cómo los atascos están empezando a suponer un freno importante a la automoción en China. Y es que allí son el pan nuestro de cada día… e incluso de varios días, ya que en 2010 un atasco tuvo a la gente retenidas nueve días en la carretera, con un embotellamiento de dimensiones similares. Visto en vídeo asusta, y mucho, pensar en tener que enfrentarse alguna vez a algo así:

Vía: Gizmodo

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta