Fabricado en el año 2001, este tanque reconvertido en camión de bomberos parece sacado de una película de ciencia ficción. Después de la guerra de Kuwait, hubo que afrontar la enorme tarea de apagar los incendios de los pozos de petróleo que quedaron después de la batalla. Para ello, llegaron a trabajar cerca de 30 equipos de diferentes países, entre ellos, un equipo húngaro.

Este equipo húngaro acudió a Kuwait con un carro de combate T34, al que cambiaron la torreta por una gran plataforma formada por dos reactores procedentes de un caza de combate MIG-15. El resultado de todo esto fue este increíble camión de bomberos bautizado como Big Wind, donde el agua sale despedida por seis turbinas colocadas encima de los motores, desatando una inmensa explosión de agua pulverizada como si tratase de un enorme spray de vapor.

Aunque al principio, esta tecnología estaba destinada a su empleo como sistema de descontaminación de tanques en combates donde se hubieran utilizado armas bacteriológicas, químicas o nucleares, al final, viendo los resultados del vídeo, no resulta extraño pensar que haya acabado sirviendo como sistema para controlar enormes incendios.

Esta revolucionaría tecnología es óptima, debido al poco tiempo que utiliza en la extinción de los incendios y a la baja exposición del personal, minimizando así el riesgo. En los 43 días que el camión Big Wind estuvo en Kuwait, permitió apagar y tapar 9 pozos, ahorrando miles de dólares en pérdidas.

Vía: Microsiervos

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