En los años cincuenta no era raro que quien tuviera dinero de sobra encargara a una carrocera italiana un coche personalizado. Por aquel entonces se podía comprar el chasis del coche por un lado y la carrocería por otro. Esto permitía a los talleres italianos, los más reputados del sector, innovar y personalizar hasta el último detalle el coche de sus clientes.

Es el caso de este Cadillac Serie 62 de 1953 con carrocería Ghia. Solo existen dos en el mundo. Uno de ellos era azul y el otro, al parecer, blanco, fue encargado por Aly Khan, que además de ser el príncipe y embajador de Pakistán en las Naciones Unidas, era el marido de una de las actrices más conocidas de los años cincuenta: la gran Rita Hayworth.
Tras su divorcio, la neoyorquina se quedó con esta obra de arte del automovilismo y lo conservó durante un tiempo. Otros dicen que en realidad el pakistaní encargó el coche tras la ruptura como un intento de recuperar a la actriz. Sea cual sea el caso, la pelirroja no dudó en aceptarlo. Lo conservó durante unos años y después ha ido de mano en mano hasta que el Museo Petersen de Los Ángeles ha conseguido dar con él, restaurarlo y unirlo a su espectacular colección.

Aunque en la foto más antigua que se conserva del vehículo aparece en color blanco, lo cierto es que los restauradores no están seguros de ello. El museo ha decidido darle un color oscuro, más en sintonía con las características del coche. En este video la web Petrolicious entra en el museo Petersen y nos cuenta la historia de esta pieza única:

Fuente: Petrolicious

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta