Lo que empieza como una buena acción termina en una venganza en toda regla. ¿Qué harías si fueras conduciendo y vieras una cartera caer de un coche? El motorista del vídeo no se lo pensó y persiguió a este conductor, -que se incorpora casi sin mirar a la vía y va fumando- para devolverle lo que se le había caído. Del techo. Del coche. Una joya.

Al ponerse a su altura el motorista recibe varios desprecios del descuidado protagonista, pero al darse cuenta de que la persona trata de devolverle su cartera y no meterse por su ventanilla, pone en marcha el mecanismo de falsedad e interés y se deshace en gratitud. Pero al motorista no le ha sentado nada bien la actitud del otro, y tiene la venganza al alcance de la mano.

Y tan al alcance. El conductor no sólo se ha dejado la cartera en el techo y ha continuado la marcha, también el móvil. Milagrosamente sigue pegado donde lo dejó, circunstancia que el motorista aprovecha para cogerlo, enseñárselo y lanzarlo contra el suelo. Un motorista con valores, como éste otro, que no permite que nadie infrinja la ley delante de él.

Algunos de nosotros habríamos tirado el móvil con mucha más ira, aunque también es comprensible que alguien se pueda sentir atacado al ver a otro conductor persiguiéndole.

Es una situación parecida a cuando pitas o das las largas a alguien que no lleva las luces puestas, y la otra persona en vez de reaccionar y dar las gracias, te regala algunos improperios. Las luces y sombras de conducir.

Vía: Jalopnik

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