Mientras la situación de Lancia es cada vez más preocupante, tras las declaraciones de Sergio Marchionne diario La Repubblica en las que declaraba que la marca quedaría reducida a Italia y con el Ypsilon como único modelo (en 2013, el 80% de los Lancia se vendieron en Italia, donde el 74% de los Lancia vendidos fueron Ypsilon).

Los amantes de los rallies se habrán estremecido, como nosotros, al enterarse de la noticia. Y es que resulta oy triste que la marca que creó el Lancia Stratos, el Delta Integrale o el Lancia 037 acabe así. Pero Lancia, fundada en 1906, tiene un enorme bagaje detrás, mucho antes de los éxitos de los rallies que muchos recordamos. Coches que desataron y desatan pasiones en cualquier parte del globo, como este Lancia Flaminia Super Sport que cada día hace feliz a su dueño en Estados Unidos.

Lancia Flaminia Super Sport 3

La historia de este coche clásico la cuenta el propio dueño, Robert Giaimo, en un maravilloso vídeo de Petrolicious. No le importó viajar a Italia para comprar su sueño, un Lancia Flaminia Super Sport, un coche carrozado por Zagato del que apenas se produjeron 826 unidades entre 1964 y 1967.

Giaimo lo define como enamorarse y sentir mariposas en el estómago: “cuando ves uno, no puedes dejar de mirarlo“. Cuando fue a Italia vio que daba algún problema cuando conducía, pero tras cambiar el cable del acelerador, volvió a funcionar a la perfección. Disfruta haciéndolo, porque, como aquel viajante que usaba su Mercedes 300SL Gullwing  a diario, él disfruta su coche al volante. “Lo mejor es conducir el coche. Y es muy agradable en viajes largos, tan cómodo a 160 km/h como un Gran Turismo”.

Lancia Flaminia Super Sport 4

Cuenta con un motor 2.8 V6 de 154 CV coloca tras el eje delantero, y tracción trasera, con un puente DeDion y una caja de cambios transaxle, algo muy inusual en aquellos tiempos. “Tengo deportivos actuales… pero cuando conduces este coche… estás conduciendo el coche”, asegura Giaimo.

Un bonito ejemplo de lo que Lancia puede ser capaz: crear deportivos elegantes, bellos, avanzados… incluso cómodos y prácticos: “Mi mujer adora el maletero, que es enorme”. Además contaba con una característica inusual en la época, una apertura que lo conectaba con el interior del habitáculo para poder cargar objetos largos, como esquís. “Y con mandos cerca del volante para no tener que abandonar la conducción”… detalles que funcionaron tan bien que todavía hoy se ven en la mayoría de los coches. Así de increíble era el Flaminia Super Sport.

[raw]

[/raw]


Fuente: Petrolicious

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta