El país que más noticias inverosímiles produce a lo largo del año (incluido su presidente) vuelve a regalarnos más momentos automovilísticos para el recuerdo. Hablamos de Rusia por supuesto. Si hace poco un conductor ebrio “de amor” se paseaba con su coche por el interior de la terminal de un aeropuerto, ahora un grupo de valientes justicieros dan de qué hablar. Se trata del movimiento “Stop a douchebag” o “Para a un imbécil”, cuyo propósito es salvaguardar las normas de circulación del país en aras de la seguridad vial y los comportamientos civilizados al volante. Para viralizar su cometido, graban sus intercepciones a conductores negligentes y las suben a Youtube. Los jóvenes no utilizan la violencia, pero sí técnicas que cabrean mucho a los infractores.

En este vídeo vemos cómo van colocando pegatinas gigantes -bastante difíciles de quitar, por cierto- en el parabrisas de los que se paran en doble fila. Recuerda al cepo-lapa que ha empezado a usarse en Estados Unidos, y que no querrías encontrarte en tu luna delantera. Básicamente porque, al igual que las pegatinas de estos chicos, te impide conducir.

La primera de las “víctimas” parece tomárselo con humor, pero cuando ve que lo que le han puesto no se quita, se enfada: “¿Se te ha ido la olla? ¡Has estropeado mi coche!” Por desgracia, será lo más amable que reciban estos temerarios. La segunda mujer que aparca mal, ante la información de “señora, sabe que ha aparcado en doble fila” responde que no hay sitio para aparcar y qué dónde se supone que va a poner el coche si no es allí. Aclaremos que “allí” es un carril que está obstaculizado e impide el paso del resto de vehículos, que no tienen culpa alguna de que la señora no tenga donde aparcar, ¿verdad?

El caso es que estos rusos le ponen la pegatina igualmente, y, bueno, no acaba demasiado bien la cosa. Pero la escena que realmente nos tiene impactados es la última. BMW negro, un hombre de dimensiones muy considerables y cara de jefe de una mafia rusa, espera en doble fila junto a una chica. ¿Qué hacen los jóvenes? Pues lo mismo que con el resto de conductores que se pasan las normas de circulación por donde amargan los pepinos: le avisan de que ha aparcado mal.

Es en este punto en el que se baja del coche, y sabes que todos van a morir. Pero ocurre algo totalmente inesperado. El tipo en cuestión comienza a preguntar que qué están grabando (omitimos todos los tacos) y que su coche se ha averiado. Después comienza a elevar el tono del enfado, afirmando que no entiende nada y que ha aparcado bien. Entonces, se va al maletero y saca, en vez un Kalashnikov, una lata de cerveza. El resto mejor que lo veáis vosotros mismos.

Estamos seguros de que ninguno/a de los que nos estáis leyendo aparcáis indebidamente, pero por si acaso, este recopilatorio puede haceros cambiar de opinión. Eso, o que deis con el ruso equivocado. ¿Cómo nos tomaríamos en España esta técnica disuasoria? ¿Creéis que hacen lo correcto?

Vía: Carscoops

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