Sangre, brutalidad y lágrimas son desafortunadamente elementos a los que parecemos acostumbrados. Los vemos en las noticias e incluso en los anuncios de televisión, más en concreto los que se encargan de campañas en contra de la siniestralidad en carretera. El dolor de otros en la pantalla, sus lágrimas y los golpes a cámara lenta provocan emociones viscerales y profundas en cualquier ser humano que es, en parte, el objetivo de la campaña.

Los inocentes inicios de la DGT

No siempre existió tanta violencia en televisión, según un informe llevado a cabo por Enrique Castelló de la Universidad de Santiago de Compostela, la brutalidad de las campañas publicitarias de tráfico comenzó a utilizarse a principios de siglo.

Hasta entonces, los spots tenían un estilo inocente y simplón que dejaba claro el mensaje a la par que mantenía una entrañable visión de la realidad, tal vez demasiado cursi para algunos. El siguiente vídeo del año 2000 es un ejemplo de ello.

Este otro, del año 1981, no parece muy acertado. Cierto que el uso del casco es esencial a la hora de montar en moto pero ¿la única prenda de ropa? No queremos imaginar cómo sobreviviría el resto del cuerpo en caso de caída llevando tan solo un bikini. De seguro no quedaría tan bien como el motorista que sufrió un accidente cuando el coche al que seguía en la carretera perdió su carga trasera.

La sangre y su razón de ser

Pese a sus inicios en 1964 con dibujos animados, aún es indispensable mantener las campañas publicitarias encaminadas a reducir la siniestralidad en un país en el que se ha producido un aumento en el número de carreteras en el primer semestre de este año. En España, 8.600 personas han perdido la vida en accidentes de tráfico desde el año 2010, según datos de la DGT del 7 de agosto, por lo que está claro que sigue existiendo una necesidad de poner en marcha todos los recursos posibles para reducir ese número a cero.

La violencia genera impacto en el espectador, el cual recuerda con mayor facilidad el mensaje, aunque también debería plantearse si es extremadamente necesaria la utilización de tanta sangre para cumplir tal propósito y también, si existe un límite para algunos de los ejemplos que vemos a continuación.

En algún momento del camino, los creativos de los anuncios para la concienciación de la población cambiaron el chip y decidieron empezar con mostrar la cruel realidad. Todos recordamos aquel anuncio donde se te encogía el alma al empatizar con el protagonista de este corto publicitario, del año 2013. Queda avisado pues aquel que pueda sentirse herido en su sensibilidad por reproducirlo.

No solo la dirección general de tráfico española se emociona con la sangre para este tipo de anuncios, esta campaña de tráfico británica muestra una brutal recreación de un accidente de tráfico causado por una joven al utilizar el coche mientras conduce. La pregunta que surge es si, en el caso de que alguien sea capaz de ver hasta el final, tal traumática brutalidad es necesaria para concienciar lo suficiente y que el espectador actúe en consecuencia. Avisamos que este vídeo es de los más violentos que recogemos.

La dirección de tráfico australiana tampoco se queda corta y recrea un accidente, más rápido que el anterior con un mensaje apelando al espectador de manera casi ofensiva jugando con el juego de palabras “bloody” que significa tanto “ensangrentado” como “maldito”. De manera que “si bebes y conduces, eres un maldito/ensangrentado idiota“.

También los hay para llorar

Una pieza clave en la visibilidad de los accidentes de trófico son los familiares de las víctimas. Ellos son los que al fin y al cabo, sufren la pérdida de un ser querido ya sea pareja, hijo o hermano. La DGT se lanzaba a los corazones de los espectadores con este vídeo donde se muestra la reacción de las familias al conocer la catástrofe.

Si de lágrimas se trata, este anuncio se las lleva todas. El spot fue producido por la Comisión de Accidentes de Tráfico británica (TAC) y se puede ver como los familiares lloran a aquellos que han perdido sus vidas en carretera. Una música muy melodramática acompaña la trama y los rostros de los personajes que no dicen una sola palabra y te dejan a ti sin ninguna

El mejor hasta la fecha

Si os lo estábais preguntando, sí, es posible hacer un anuncio de concienciación sin violencia e incluso sin un coche. Este ejemplo que traemos es británico y une las dos emociones de los anuncios anteriores, la brutalidad con la emoción con el que consigue un resultado de los más loable, sin una sola imagen desagradable.

Un día sin víctimas mortales en Europa

La campaña más próxima en la que esta trabajando activamente la unión europea, llamada Road Safety Day, es la consolidación de un día sin un solo fallecido. La fecha elegida es el 21 de septiembre.

Hasta entonces se están llevando a cabo exposiciones y actividades relacionadas con los accidentes de tráfico en distintos puntos de Europa, entre ellos Barcelona, Almería y Valladolid con un simulador de vuelco. Campañas que buscan reducir a cero el número de fallecidos en las carreteras para no tener ningún día que sea de cero víctimas sino que se convierta en norma y no tener que plantearse la necesidad de tal violencia en televisión.

Vía: Reason why
Imagen destacada: The inspiration room

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