En el mundo del motor nos gusta probar, arriesgar, combinar elementos que a priori no te imaginarías. Somos capaces de echar un pulso entre un Tesla Model S y un Boeing 737. Somos capaces de lograr un salto mortal sobre un Fórmula E. Inspiramos hasta las hazañas de un superhéroe de Marvel. Creamos la primera moto voladora o el primer coche volador… ¡Surcamos el cielo y la tierra abriendo gas!

Pero ¿qué pasa si los controles de un avión se suben a un coche de drift? En este caso, la historia de dicha epopeya viene de la mano del equipo de drift BloodMasters, quienes subieron a su propia cuenta de Facebook el vídeo que demuestra que tras varios intentos se puede conseguir la meta. Ya se sabe como decía aquel exitoso anuncio de Adidas que “nada es imposible”.

El encargado de conseguir derrapar un Nissan 240 SX con los mandos de un avión ha sido el piloto John Wagner y lo ha logrado en el estado de Nuevas Jersey, concretamente en la ciudad de Englishtow. En el vídeo que ya tiene más de 16.000 visitas y que podrás ver en esta publicación se observa la reacción un tanto peculiar de Wagner. Y es que salvo unos segundos de dientes castañeando es como si el piloto estuviera más que acostumbrado a conducir su coche con las técnicas de un avión. Mi adrenalina no me permitiría estar tan serena.

Por este tipo de cosas es por las que los amantes del motor trazamos el asfalto imaginando que somos pilotos oficiales de carreras. Ya lo decía el piloto de rallyes sueco Björn Waldegård “ante la duda, gas a fondo”. Y es que solo de imaginar la posibilidad de poder realizar esta hazaña estaríamos ya reservando el billete hacia Estados Unidos.

Vía: Jalopnik

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