Hace unos días, Maserati reveló la sexta generación de su sedán insignia, en Maserati Quattroporte VI. A pesar de que no ha revelado todos los detalles (se darán en el Salón de Detroit 2013), se sabe que el Quattroporte totalmente nuevo es más grande que su predecesor, más lujoso y cargado con las últimas características de alta tecnología y un V8 diseñados por Ferrari que envía la potencia a las ruedas traseras.

Pero antes de este Quattroporte existieron otros. De hecho, Maserati inauguró en los años 60 con su Quattroporte una categoría, la de las berlinas de aire y  prestaciones deportivas, en la que no había apenas rivalidad. Hoy, coches como el Porsche Panamera y el Aston Martin Rapide intentan hacer sombra a esta fabulosa berlina con una historia muy revuelta, pero repleta de pedigree:

Quattroporte I. 1 ª serie: 1963-1966

El coupé 5000GT de 1961 fue el coche que inspiró a Pietro Frua para diseñar la primera generación de la berlina deportiva cuatro puertas Maserati, que podrían configurarse con cuatro o cinco asientos .

Su denominación interna era “Tipo 107”,  y contaba con un chasis monocasco de acero totalmente nuevo, con un eje delantero de doble horquilla y suspensión trasera DeDion. Su motor base era un V8 de 4.2 litros, que rendía 256 CV y tenía 290 Nm de par. Era la berlina más rápida de los años 60: alcanzaba una velocidad máxima de 210-230 km/h, dependiendo del motoe y la caja de cambios (manual de 5 velocidades o automática de 3 relaciones).

Quattroporte I  2 ª serie: 1966-1970

Apenas tres años después de su lanzamiento, el Maserati Quattroporte se actualizaba. Los faros dobles que estaban disponibles en las versiones de EE.UU. pasaron a ser los estándar en toda la gama.

La suspensión trasera se cambió por un eje rígido con ballestas. La capacidad del motor V8 con dos válvulas por cilindro  aumentó a 4,7 litros, con una potencia de 286 CV y 312 Nm de par.

Estas dos primeras series fueron construidas en la fábrica de Vignale. La producción total fue de 772 unidades y entre los clientes más destacados estuvieron el príncipe Rainiero III de Mónaco y los actores Marcello Mastroianni y Anthony Quinn.

Quattroporte II: 1974-1978

En 1968 Citroën se hizo con la marca italiana y decidió construir la segunda generación del Quattroporte sobre un  chasis ampliado del Citroën SM. La carrocería fue diseñada por Marcello Gandini, que trabajaba para Bertone en ese momento, y que cambió las curvas por formas más afiladas.

La conexión gala hizo que el segundo Quattroporte (AM 123) fuese un tracción delantera… y que se abandonase el V8 italiano en favor de un V6 de 3.0 litros basado en el de la SM, con 187 CV y una velocidad máxima de 200 km/h. En 1975, la cilindrada aumentó a 3,2 litros y 197 CV de potencia. Cayó en desgracia y no fue considerado un auténtico Maserati. No era suficiente potente para un coche con una distancia entre ejes de 3,07 m y que pesaba 1,6 toneladas. Solamente se fabricaron 13 unidades, que acabaron en España y Oriente Medio. Para colmo de males, Citroën dejaba Maserati en 1975.

Quattroporte III: 1979-1990

La enorme crisis en la que estaba inmersa Maserati, debido a sus deudas, tuvo su fin en 1977, cuando fue comprado por Alejandro de Tomaso, junto a los estudios Ghia y Vignale y los fabricantes de motos Benelli y Moto Guzzi.

La llegada del nuevo propietario significó un relanzamiento del Quattroporte. La tercera generación  (AM 330), fue diseñado por Giorgetto Giugiaro, de Italdesign que significó una vuelta a la esencia. En la mecánica, volvió a un motor V8, en versiones 4.2 y 4.9-litros que rendían 242 y  278 CV. Se retomó la propulsión trasera a través de un cambio manual de 5 velocidades o automática de 3 marchas.  Y aunque casi pesaba dos toneladas, la velocidad máxima aumentó a 215-230 km/h.

En 1981, el 4,2 se suspendió y el 4,9 se convirtió en la única versión hasta 1987, cuando fue reemplazado por la versión Royale con  296 CV. Se vendieron 2.141 coches en total.

Quattroporte IV: 1994-2001

Tres años después de que cesase la producción del Quattroporte III, Maserati cambió de manos. De Tomaso, lo vendió al Grupo Fiat. El diseño del coche fue encargado a Marcello Gandini, había hecho maravillas como el Lancia Stratos o los Lamborghini Countach, Urraco, Espada y Miura.

El Quattroporte IV se basó en el 430, la versión de cuatro puertas del coupé Biturbo. Sus ruedas traseras las movía un motor V6 de 2.8 litros con cuatro válvulas por cilindro, con dos turbocompresores, que rendía 280 CV . Hubo otra versión de 2.0 litros (debido al sistema fiscal fiscal italiano) que, curiosamente, era algo más potente, con 283 CV. Con ambos motores alcanzaba 255 km/h.

En 1996, se unió a la gama un motor de 3.2 litros biturbo  con 330 CV que permitía que el sedán deportivo alcanzase una velocidad máxima de 270 km/h. En 1997, Ferrari empezó a controlar Maserati. Bajo su guía, la mitad de las piezas del coche (400 de 800) se mejoraron para lanzar el renovado Quattroporte Evoluzione lanzado el año siguiente.

Quattroporte V (2004-2012)

Pininfarina  fue el artífice de la quinta generación del Quattroporte, mucho más grande que su predecesor pero con una carrocería espectacular. Debutó en el Salón de Frankfurt 2003, antes de salir a la venta el año siguiente. Lo propulsaba un motor de 4,2 litros de origen Ferrari, cuyos 394 CV de potencia se dirigían a las ruedas traseras a través de una transmisión transaxel, lo que mejoró la distribución del peso.

Alcanzaba 269 km/h y realizaba el 0-100 km/h en menos de seis segundos. En 2005 se unió a la gama el Quattroporte GT Sport, que incluía cambios en la suspensión, transmisión, escape y llantas de aleación de 20 pulgadas y, por supuesto, en  el interior.

En 2006 el Quattroporte V había vendido más de 5.000 unidades. Un año más tarde, llegó la versión GTS Sport, con una nueva configuración de suspensión y potenciado hasta los 433 CV. A finales  de 2008 Maserati dio a conocer una versión renovada y el Quattroporte S de 424 CV.

Fuente: Maserati
Galería de fotos
:

Ver galeria (8 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta