El Polestar 1, el deportivo híbrido enchufable de la marca sueca ha superado sus primeras pruebas de choque.

Es la primera vez que el fabricante de coches autónomos suecos explora la construcción de éstos con fibra de carbono. Este material cada vez más utilizado en la industria del automóvil es capaz de ahorrar hasta 230 kg de peso, pudiendo ofrecer unas altas prestaciones a bordo.

Polestar ha llevado al prototipo de verificación contra una barrera estacionaria a una velocidad de 56 km/h para simular el impacto de una colisión frontal. “El resultado de esta primera prueba de choque valida la decisión de construir el cuerpo de Polestar 1 en fibra de carbono”, señala Zen van der Putten, especialista de la compañía en fibra de carbono. “También confirma que la fibra de carbono es compatible con los más altos estándares de seguridad”.

La fuerza que es capaz de generar un vehículo cuando se somete a una prueba de colisión para estudiar la absorción de energía cinética por deformación, puede llegar a un grado extremo y, como consecuencia, explotar en lugar de deformarse. En choques laterales la estructura también soportará las fuerzas y no explotará.  Este ensayo es obligatorio antes de que se inicie la producción en serie del modelo.

Volvo ya ha comenzado la fabricación de los primeros prototipos. Un total de 34 unidades destinadas en su mayoría a las pruebas de validación de los vehículos. Esta prueba es una de las claves para la homologación de los coches. La fibra de carbono reforzada con plástico ofrece una mayor rigidez en la estructura.

La firma sueca continuará en su centro de desarrollo de seguridad de Gotemburgo su programa de pruebas para terminar de peritar la seguridad del modelo.

Se espera que los modelos de cliente salgan a la calle a finales de 2019 con un precio de salida de 155.000 euros en Europa.

Fuente: Polestar

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