No cabe duda de que China es uno de los principales mercados de imitaciones. Las copias están a la orden del día y nos las encontramos en todo tipo de productos. Tanto es así que las réplicas han llegado hasta el mundo del automovilismo y uno de los mejores ejemplos es el caso que os traemos hoy.

El Range Rover Evoque de primera generación llegó al mercado en el verano de 2011. El SUV británico combinaba deportividad y capacidad todoterreno. Debido a su fuerte impacto entre el público, años más tarde llegaría una copia de este modelo al mercado chino. Se trata del Landwind X7, que fue presentado en el 2015 y cuyo precio era casi tres veces menor al del Evoque.

El Landwind X7, que tiene parecido hasta en la denominación, contaba con hasta 5 señas de identidad del Evoque. Ante semejantes parecidos, la compañía inglesa decidió poner el caso en manos de los tribunales. Ahora, años después, los juzgados del distrito de Chaoyang han dado la razón a Land Rover y han obligado a la compañía china al cese inmediato de la producción de este modelo así como al pago de una compensación económica por los daños de imagen. El fallo sólo afecta al modelo inicial y no al X7 actual presentado el curso pasado, el cual se ha diferenciado respecto al Evoque evitando así prestar a confusiones.

No es la primera vez que nos encontramos ante un caso similar pero si que es la primera vez que un tribunal chino adopta la resolución de condenar a un fabricante de su país, en lo que a la industria del automóvil respecta. En el pasado se dio también un caso muy parecido cuando Fiat denunció la copia del Panda en el mercado chino, pero esta vez el fallo no dictó a su favor y la compañía Great Wall pudo continuar con la producción de sus modelos.

Fuente: Motor.es

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta