Una colaboración entre BMW y el Laboratorio de Autoensamblaje del MIT ha producido un material inflable impreso en 3D que puede cambiar de forma y rigidez. Se podría utilizar en el diseño de interiores de automóviles altamente personalizables y multifuncionales.

Si el automóvil del futuro va a ser autónomo, entonces podríamos estar a punto de presenciar un cambio radical en la forma y función de sus interiores. Sin necesidad de que haya volante, pedales o incluso asientos delanteros, podríamos pensar en un habitáculo que se transformase en diferentes formas para satisfacer diferentes necesidades. Y todo, con solo tocar un botón.

Tras dos años de colaboración, BMW y MIT presentaron hace pocas semanas este nuevo material inflable impreso que podría convertir estas ideas en realidad. Combina tecnologías como la impresión líquida rápida y la robótica suave para crear objetos que pueden cambiar su forma y rigidez en cuestión de segundos.

La construcción de materiales inflables de este tipo requeriría previamente dispositivos electromecánicos complejos o técnicas avanzadas de moldeo, pero estos “neumáticos impresos en líquido” pueden fabricarse mediante impresión 3D simple en silicona.

Según los investigadores, los objetos inflables de muestra que puedes ver en las imágenes pueden  variar para darles cualquier tamaño o forma, tan sólo manipulando la presión de aire en cualquiera de sus siete cámaras independientes.

“No hay necesidad de bloquear el automóvil del futuro en una forma particular. Los interiores podrían incluso adoptar usos maleables y modulares”, dice Martina Starke, directora de BMW Brand Vision. “Esta tecnología de materiales adaptativos apunta hacia un futuro de superficies transformables para el confort humano adaptativo, la amortiguación y el rendimiento del impacto”.

Si eres de los incrédulos, el material puede verse en la exposición The Future Starts Here in London.

Fuente: BMW

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